Arabia Saudí: de la deriva armamentista a la destrucción del Yemen

GRACIAS OCCIDENTE.

Durante los últimos años Arabia Saudí ha multiplicado sus adquisiciones de armas en el exterior, convirtiéndose en el segundo mayor importador de armas mundial en el quinquenio 2012-2016 , y llegando a copar nada menos que el 8,2% de las compras mundiales de armamento, sólo por detrás de la India. Cabe destacar que durante este período el Estado español ha sido su tercer principal proveedor (4,2% del total de importaciones saudíes), sólo por detrás de EEUU y el Reino Unido.

Estas compras de armamento saudíes en el exterior tienen también otro objetivo alejado de las cuestiones puramente militares. Los contratos de miles de millones de euros firmados por Arabia Saudí con países occidentales y empresas armamentistas norteamericanas, británicas, canadienses, españolas o francesas, buscan también incrementar la influencia saudí sobre estos estados en la arena política internacional. Este factor explica en buena medida el apoyo de algunos países europeos a la inclusión de Arabia Saudí en la Comisión de los derechos de las Mujeres de Naciones Unidas o en una de las presidencias de la Comisión de derechos Humanos.

Pero el uso masivo de material militar por parte de la coalición liderada por Riad no ha conseguido reducir de forma significativa el territorio bajo control de los rebeldes Houthi en Yemen. En estos más de dos años desde el inicio de la agresión saudí contra Yemen, Riad ha perdido más de 20 tanques, 9 vehículos blindados ligeros, y 150 otros vehículos blindados, un caza de combate F15 y 5 helicópteros.

Más allá del fracaso saudí sobre el terreno bélico, el uso masivo del arsenal saudí en Yemen sí que ha demostrado su eficiencia a la hora de provocar una de las catástrofes humanitarias más graves que vive en estos momentos el planeta. La operación de los saudíes y sus aliados en Yemen ha cobrado la vida de más de 13.000 civiles y han dejado 40.000 heridos. Unos 18 millones de personas necesitan algún tipo de asistencia humanitaria, creando la situación más grave de emergencia alimentaria que hay ahora mismo en el planeta.

Múltiples crímenes de guerra como ataques masivos sobre áreas residenciales e infraestructura civil, el uso de minas y bombas de racimo, ataques con drones contra civiles, etc. Más de 274 hospitales o centros médicos y 1600 escuelas han sido total o parcialmente destruidas por los bombardeos, dejando sin posibilidad de escolarización a unos dos millones de niños. El embargo naval impuesto por los saudíes y sus aliados sólo hace que empeorar la situación humanitaria sobre el terreno, dificultando la llegada de alimentos. En paralelo, cada vez hay más evidencias de que el reino de los Saud ha bombardeado de forma sistemática múltiples granjas y la poca infraestructura agrícola que aún funciona, buscando de forma deliberada empeorar las ya de por sí desesperadas condiciones de la población local en aquel país. Miles de millones de dólares invertidos en armamento pues, que de momento y por encima de todo han servido y están sirviendo para generar destrucción, muerte y miseria entre la población yemení.

http://arabia.watch/es/sept2014/mainstream/6374/Arabia-Saud%C3%AD-de-la-deriva-armamentista-a-la-destrucci%C3%B3n-del-Yemen.htm

FUENTE; Abel Rou, El Diario/ Arabia Watch/ 29-06-2017