MASS MEDIA

– EL MATÍ DE CATALUNYA RÀDIO (13/07/2017)

Hoy hemos estado en El.matí de Catalunya Ràdio con Monica Terribas. 
Breve, pero ahí estamos.
Ojalá nos den más voz, hay que gritar la realidad de lo que sucede en Yemen.

www.ccma.cat/catradio/alacarta/el-mati-de-catalunya-radio/el-iemen-el-conflicte-invisible/audio/970346/

 

– BEZ.ES (10/07/2017)

Hoy en el diario digital bez.es, qué sucede en Yemen y el trabajo de Solidarios Sin Fronteras, de mano de la periodista Beatriz Yubero.

En el artículo se explica la realidad de la situación, y cómo la imposibilidad de entrar y de enviar nada, hace que desde Solidarios sin fronteras tengamos que trabajar sin descanso para lograr los fondos que cada mes enviamos a Yemen para comprar la comida, el agua…

En el artículo están todos los enlaces para ayudar.

Buen artículo!! Gracias Beatriz!

Dadle difusión, por favor!!

www.bez.es/496641626/espera-gente-ONU-Yemen.html

 

– RÀDIO TRINIJOVE, Inclou-me (27/06/2017)

Os dejamos el podcast de la entrevista de ayer a Eva Erill, Presidenta de Solidarios Sin Fronteras en el programa “Inclou-me” de Ràdio Trinijove

Creemos que es una de las mejores y más completas entrevistas que nos han hecho, donde hemos podido explicar muchas cosas y explayarnos en nuestros proyectos. Además de pasar un rato magnífico!

Y las 3 mujeres que llevan el programa son fantásticas. 1 maravillosa hora con ellas!

 www.ivoox.com/solidarios-sin-fronteras-audios-mp3_rf_19494102_1.html

– EL PERIÓDICO, + Personas (13/06/2017)

Artículo de ROSA MARI SANZ:

Eva Erill estaba sentada en un café viendo cómo el atardecer iluminaba la ciudad antigua, con el canto del muecín de fondo. Los ojos humedecidos de emoción. El ‘Happy birthday’ que oyó a su lado, cantado por un grupo de jóvenes, chicos y chicas juntos, llamó su atención. Les miró con una sonrisa y pensó erróneamente que eran extranjeros. Una de las mujeres se percató de que les observaba. Se levantó, le llevó un trozo de pastel y la invitó a que se uniera al grupo. Aceptó la propuesta de Faten. Allí se empezó a forjar una relación que ha traspasado lo personal. Esta podría ser solo la historia de esa amistad que nació en el 2012, pero la guerra ha llevado a estas dos mujeres a reconvertir su caso en una historia de solidaridad y de valentía. Eva Erill, catalana, y Faten, yemení, sueñan con volver a verse en ese café, con unas increíbles vistas a la ciudad de Saná, capital del Yemen, una de las más bonitas del mundo antes de ser devastada por una contienda silenciada por Occidente que dura ya más de dos años. Desde el 26 de marzo del 2015.

Tras aquella primera vez, Eva Erill volvió a Yemen en varias ocasiones, enamorada de su gente y de sus pueblos, principalmente de Saná y de la isla de Socotra. En uno de esos viajes, en enero del 2015, de vuelta a casa, cuenta que ya detectó un ambiente hostil en el aeropuerto de Saná. Era el preludio de una guerra contra las milicias de los hutis (de inspiración chií y apoyados por Irán) dirigida por Arabia Saudí y una coalición de nueve países árabes apoyados por EEUU, Francia y Reino Unido.

Poco después empezó a recibir imágenes y vídeos de los bombardeos que le enviaban sus amigos yemenís, especialmente de Faten, una joven soltera, empoderada, con un cargo en la compañía aérea de Yemen acostumbrada a dirigir equipos de trabajo, que le presionaba día sí día también para no quedarse de brazos cruzados. Sabía de la experiencia de Eva en cooperación internacional. Esta psicóloga social había colaborado durante 13 años en un orfanato en Etiopía. «No podía no hacer nada. Empecé a buscar qué oenegé española trabajaba en la zona y no encontré ninguna. Una amiga mía (Noèlia Ruiz) siempre me había dicho que quería hacer algo, que sentía la necesidad de ayudar y le propuse cooperar. Pensamos qué hacer y decidimos colaborar con alimentos», explica Erill.

EL DRAMA DEL CÓLERA

Así nació Solidarios sin Fronteras, la única oenegé española que está ayudando en un país que ya suma más de 15.000 fallecidos y 40.000 heridos (con un promedio de casi 150 niños muertos cada día), 3,5 millones de desplazados y 475.000 menores que sufren desnutrición aguda. Unas víctimas que parecen no doler a Occidente.

¿Y cómo ayudan? El panorama no es fácil. Solo Médicos sin Fronteras y Save the Children trabajan sobre el terreno. Los aeropuertos y las vías marítimas están cerradas. Yemen sufre un bloqueo internacional que impide enviar contenedores con ayuda, lo que está matando de hambre a más de 21 millones de personas (el 83% de la población), que ahora se enfrentan también de manera dramática al cólera. Diversas oenegés claman por un alto el fuego para poder parar una epidemia que podría afectar en los próximos meses a 150.000 personas y que no hace más que sumar muertos. Con ese panorama, la única manera de colaborar es enviando dinero. Y en este punto entra Faten, que actúa como una contraparte, o sea, como una organización local que ejecuta el proyecto. «En un país que está en guerra, y donde más de 80% de la población necesita ayuda humanitaria urgente has de tener a alguien de mucha confianza que reciba ese dinero, sino, nunca sabrás a dónde va a parar», cuenta Erill.

Con ese dinero, Faten compra alimentos y prepara lotes que se reparten sobre todo en campos de refugiados y a familias desplazadas que viven en la calle o en casas abandonadas. Por seguridad, a veces le acompañan sus hermanos. Cada caja, con un coste de 72 euros, está pensada para una familia de unas cinco o seis personas y contiene 10 kilos de arroz, legumbres, aceite, 30 kilos de harina (roja y blanca) y 30 huevos, entre otros. Empezaron enviando el dinero para 10-15 cajas al mes y ahora reparten de 100 a 150, en función del presupuesto. Esta forma de trabajar tiene una ventaja, remarca Erill, y es que el dinero se queda en el país, ayudando a la economía local.

Aunque comenzaron solo con alimentos, al poco tiempo de hacer ese reparto Faten les alertó de que no había agua, un problema que ya existía antes de la guerra, pero que el bloqueo ha acentuado. Primero instalaron dos depósitos de agua de 2.000 litros cada uno en el campo de refugiados de Amram, donde viven 800 personas. Ahora ya están a punto de instalar el quinto. Los rellenan dos veces a la semana. Están dando 64.000 litros de agua al mes. Un tercer proyecto es la reconstrucción de casas en Socotra, que aunque no sufre los bombardeos fue azotada por dos huracanes seguidos. De las 50.000 personas que habitan la isla, unas 15.000 se quedaron sin hogar. Ya han reconstruido 120 viviendas, lo que ha beneficiado a unas 1.200 personas.

PRUEBAS FOTOGRÁFICAS

Toda esta cooperación, incide Erill, está documentada con fotos que prueban que la ayuda llega y que llega a quien tiene que llegar. Solidarios sin Fronteras tiene en su web y difunde por Facebook imágenes de cada una de las entregas de las cajas, de cada una de las instalaciones de agua, de todas las acciones que realizan. Y de las facturas de las compras, unas imágenes que le envía Faten a través de Whatsapp. Es la manera en que los donantes pueden ver a dónde va el dinero.

¿Y quién les ayuda? De momento, ninguna empresa ni institución, aunque están a la espera de que la Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament aporteel dinero para 235 cajas de alimentos. Solo reciben donaciones privadas. La mayoría modestas, pero no por ello menos importantes. El proyecto de la comida está financiado a través de ‘crowfunding’, en lapágina migranodearena.org, y donaciones en su cuenta bancaria, desde donde recogen unos 7.000 euros mensuales. El del agua se realiza a través de la plataforma Teaming, donde cada persona que se apunta da un euro al mes. No se puede dar más. Solo un euro. Con ese dinero pagan el agua mensual (440 euros) y ahorran para más depósitos. Son algo más de 900 altruistas. Y por último, ante la falta de programa de socios, tienen 15 personas fijas que les envían una pequeña transferencia al mes.

Entre todos ellos han logrado repartir alimentos a 12.000 personas en Saná, Amran, Taizz, Hodeida y Al Dorihimi, un 70% de ellas, niños, y han proporcionado 500.000 litros de agua. Un grano de arena en la que es la mayor crisis humanitaria del planeta en un país en el que trabajadores y voluntarios humanitarios ponen en peligro sus vidas para ayudar a millones de personas que necesitan desesperadamente ayuda, mientras el mundo parece darles la espalda.

Eva Erill no ve en un futuro cercano el fin de la guerra. Pero sí se ve de nuevo en una Saná en paz, en un café con Faten, seguramente también con Noèlia, contemplando una vez más un atardecer que las bombas que están devastando la ciudad no se podrán llevar nunca por delante. Y mientras llega ese momento, tiene claro que seguirá pidiendo ayuda para los yemenís y denunciando el conflicto.

Enlace del artículo original:

http://www.elperiodico.com/es/noticias/mas-personas/solidarios-sin-fronteras-oenege-barcelona-ayuda-yemen-guerra-6094230

FUENTE; Rosa Mari Sanz, El Periódico, + Personas, 13/06/2017

– MEDITERRANEO, Radio 3 (14/05/2017)

Yemen y Socotra en el olvido

Yemen sigue en guerra pero aquí ni nos enteramos. Y tampoco sabemos de lo aislada que está la Isla de Socotra. En el programa hablamos con Eva Erill, que fundó la ONG Solidarios Sin Fronteras con la intención de ayudar al país del que se enamoró la primera vez que tuvo la suerte de visitarlo. Ahora ya no puede entrar, ni ella ni ningún occidental, excepto Médicos sin Fronteras. Los aeropuertos y las vías marítimas están cerradas, el país sufre un bloqueo internacional del que es principal víctima la población. Junto a Faten, mujer yemení comprometida que vive en Sanaa, capital del Yemen, han articulado un sistema de gestión que les permite el contacto y el envío directo de dinero para alimentos y primeras necesidades. Faten recoge las donaciones y con ellas compra cajas de comida que distribuye entre la población, no sólo de la ciudad. Eva nos habla también de Socotra, del interés que por la isla tienen los Emiratos Árabes y del peligro que se convierta en una extensión de Qatar, con playas y hoteles privados. Mientras, la población vive sin agua, el último barco antes del Monzón ha salido hace unos días, cargado de mangueras para arreglar el rudimentario sistema de acceso al agua que debe atravesar las montañas de la isla de un lado al otro. Este próximo 28 de mayo Solidarios sin Fronteras celebran una fiesta en el espacio Connecthort de Barcelona, de 11h a 19.30h para recaudar fondos. Hablamos de todo ello con Eva y de la ayuda de 1€mensual para Yemen y Socotra que propone su entidad, escuchando la música de: Bachar mar Khalife-Balcoon; Ravid Kahalani-Yemen Blues; Mariem Hassan+Ravid Kahalani- Najteir Alaila anadal Lihuela; Gilad Segev + Ravid Kahalani- Regesh Prati; A-Wa-Habib Galbi; Ravid Kahalani-Avi Honeni; Omer Avital-Free Forever.

En el enlace siguiente encontrareis el podcast:

http://www.rtve.es/alacarta/audios/mediterraneo/mediterraneo-yemen-socotra-olvido-14-05-17/4019338/

 

-EL PAÍS – El País Semanal, Maneras de Vivir (23/04/2017)

Artículo de Rosa Montero:

LOS OLVIDADOS

Si nadie conoce tu tormento, entonces no queda esperanza. Sólo queda morir. Y es lo que está sucediendo en Yemen

ESTE TORTURADO MUNDO mundo nuestro es insondable en sus penas. Lo decía muy bien Calderón de la Barca en sus famosos versos de La vida es sueño: “Cuentan de un sabio que un día / tan pobre y mísero estaba, / que sólo se sustentaba / de unas hierbas que cogía. / ¿Habrá otro, entre sí decía, / más pobre y triste que yo?; / y cuando el rostro volvió / halló la respuesta, viendo / que otro sabio iba cogiendo / las hierbas que él arrojó”. Ahora mismo estamos abrumados, aplastados, por la tragedia de Siria, por el acabose de las armas químicas, por la tensión creciente. Nos parece que nos encontramos en lo más profundo del infierno, y desde luego se trata de un drama infernal. Pero la cuestión es que en este planeta hay otras tragedias similares que ni siquiera cuentan con la visibilidad pública. Cierto, de nada le sirve la visibilidad al muerto; al niño gaseado no le importa que su caso salga en los diarios. Pero a los supervivientes sí les sirve. Si nadie mira, si nadie se siente responsable, si nadie conoce tu tormento, entonces no hay esperanza. Sólo queda morir.

Y es lo que está sucediendo ahora mismo en Yemen. El pasado 26 de marzo se cumplieron dos años del comienzo de una guerra brutal que, dirigida por Arabia Saudí y una coalición de nueve países árabes, y apoyada por EE UU, Francia y Reino Unido, está devastando Yemen. Este país, que ya era el menos desarrollado de Oriente Próximo antes del conflicto, ahora está destrozado. Las familias son tan pobres que se están muriendo literalmente de hambre, y desde luego no pueden pagar a las mafias para que las metan en pateras, así que no llegan a las costas europeas, ni como refugiados ni como ahogados, lo que contribuye decisivamente a que no nos acordemos de ellos. Además el país sufre un bloqueo terrible, no se puede ni entrar ni salir. Hay tres millones y medio de desplazados internos a los que nadie parece tener en cuenta. Es un moridero.

EN TOTAL, 21 MILLONES DE PERSONAS (EL 83% DE LA POBLACIÓN) NECESITAN AYUDA HUMANITARIA URGENTE. Y APENAS LA RECIBEN, PORQUE NO LES TENEMOS EN CUENTA, NO NOS PREOCUPAN

Esta guerra silenciada en Occidente acumula ya 15.000 cadáveres y 40.000 heridos. Cada día fallecen 144 niños, muchos de ellos por enfermedades que podrían haberse evitado; 3.000 escuelas han sido bombardeadas o cerradas, sólo funciona el 45% de los centros médicos, 475.000 niños sufren desnutrición aguda y medio millón de mujeres embarazadas están en grave riesgo de morir por falta de alimentos o en el parto. En total, 21 millones de personas (el 83% de la población) necesitan ayuda humanitaria urgente. Y apenas la reciben, porque no les tenemos en cuenta, no nos preocupan. Hay muy pocas ONG que trabajan en Yemen. Y una de ellas es española.

Son un milagro. Se llaman Solidarios Sin Fronteras y tan sólo cuentan con cinco personas, tres en Barcelona, Eva, Noèlia y Blanca, y dos en Yemen, Faten y Hossein. A causa del bloqueo, no se pueden enviar contenedores con medicina, ropa o alimentos, como en otras crisis. Aquí la única opción es mandar dinero al equipo yemení para que compren como puedan lo necesario. SSF da comida, mantas y productos de higiene a familias con niños, priorizando a las mujeres solas con menores. Además instala depósitos de agua potable en campos de refugiados y los llena de agua cada semana. Por último, reconstruye casas en la isla yemení de Socotra, devastada, además de por la guerra, por dos ciclones. Estas personas maravillosas, estas bravas y resistentes hormigas de la solidaridad, han ido reuniendo euro a euro y han conseguido, en estos dos años de guerra, logros increíbles: han repartido alimentos a casi 10.000 personas (un 75% de niños); han proporcionado más de 400.000 litros de agua potable; han reconstruido 120 casas y un orfanato, y han repartido más de 200 mantas y material de higiene y del hogar.

Como además son unos genios de la gestión (¡Solidarios Sin Fronteras a La Moncloa, por favor!), las cuentas están claras y todo el trabajo documentado. Para apoyar esta labor épica podéis googlear “Emergencia humanitaria en Yemen. Ayuda urgente a familias”, y sale una página de recogida de dinero. También podéis apuntaros a su grupo de Teaming, Solidarios Sin Fronteras, y darles un euro al mes. Como dice Eva, “nadie está ayudando a los yemeníes. Mueren de hambre y sed y el mundo lo ignora”. Algo habrá que hacer.

FUENTE; Rosa Montero, El País Semanal, 23/04/2017

http://www.elpaissemanal.elpais.com/columna/rosa-montero-los-olvidados/

 

-RADIO POPULAR – Herri irratia (18/04/2017)

“El silencio mundial sobre Yemen se explica por la tajada que sacan las grandes potencias”

El valiente acto del bombero vizcaíno que se negó a participar en el transporte de material de armamento en el Puerto de Bilbao ha puesto bajo los focos a un conflicto menos conocido que el de Siria: hablamos de Yemen, país con dos años ya de guerra a sus espaldas y una población civil que se muere de hambre. Hoy, la presidenta de la ONG Solidarios sin Fronteras, Eva Erill, nos explica qué está pasando allí y por qué las principales potencias del mundo, España incluida, no quieren que se hable de ello.

En el enlace siguiente encontrareis el podcast.

http://radiopopular.com/el-silencio-mundial-sobre-yemen-se-explica-por-la-tajada-que-sacan-las-grandes-potencias-eva-erill/

-RT en Español (6/04/2017)

Y hoy entrevista a Eva Erill, presidenta de Solidarios Sin Fronteras, en #RTenespañol.

¿Qué pasa en #Yemen? ¿Quién mueve los hilos? ¿Qué intereses tiene Occidente? ¿Cuál es la situación de la población? ¿Qué hacemos desde Solidarios sin Fronteras para ayudarles? ¿Cómo puedes ayudarnos a salvar vidas?

El negocio de Occidente en la silenciada guerra en Yemen

Un hombre pasa por delante de un grafiti que denuncia los ataques con drones estadounidenses. Noviembre de 2014, Khaled AbdullahReuters

“Yemen es la guerra silenciada por el mundo, la guerra que Occidente se esfuerza en ocultar a base de no informar sobre ella, a base de no mostrar imágenes de lo que allí ocurre, a base de vender la idea de que ‘es un tema de ellos’, de no permitir que el mundo sepa lo que está ocurriendo. Esa guerra que Occidente ignora en sus telediarios, en las portadas de la prensa más conocida, esa guerra en la que juega a no ser contrincante, pero en la que está metido hasta el cuello, dispuesto a no perder ni un ápice de su poder, ni un petrodólar por la de compra-venta de armas y sus contratos millonarios”.

Este silencio es el que llevó a Eva Erill a fundar Solidarios sin Fronteras, la única ONG española que actualmente trabaja en Yemen. El país está inmerso en una guerra devastadora desde marzo de 2015, cuando una coalición de países árabes encabezada por Arabia Saudita comenzó a bombardear a los hutíes para reinstaurar en el poder al presidente derrocado Abd Rabbuh Mansur al Hadi, exiliado en Riad.

Durante estos dos años, los aviones sauditas han bombardeado escuelas, hospitales y mercados, además de mantener un duro bloqueo de ayuda humanitaria. Las cifras son estremecedoras: más de 12.000 civiles fallecidos, tres millones y medio de desplazados internos y un 83% de la población yemení en emergencia humanitaria. Sin embargo, la ONU todavía no ha declarado la hambruna en el país.

RT: ¿Cómo surge la idea de crear una ONG en España que trabaje en Yemen?

E.E.: Llevaba catorce años trabajando en cooperación en diferentes proyectos en Etiopía y otros países. Además, había viajado varias veces a Yemen, eso hizo que conociera a mucha gente. Me pareció un país increíble con gente fantástica. Me enamoró. Cuando empieza la guerra, en marzo de 2015, mis amigos yemeníes empiezan a informarme y a enviarme fotografías sobre lo que estaba sucediendo.

Así, hablando con Faten, que luego se convertiría en la coordinadora del proyecto desde allí, me documenté y descubrí que no había ninguna ONG española trabajando en Yemen. Pensé que podíamos hacerlo nosotras y así nació Solidarios sin Fronteras. Comenzamos a ayudar en abril de ese mismo año y en junio nos constituimos como ONG.

RT: Supongo que no será fácil trabajar en un país con un bloqueo aéreo, marítimo y terrestre.

E.E.: Ese es justo el elemento clave que explica por qué no hay organizaciones trabajando en Yemen y por qué Solidarios Sin Fronteras sí puede estar allí. Las ONG grandes no pueden trabajar en el país porque el bloqueo de puertos y aeropuertos les impide enviar ‘containers’ con ayuda humanitaria. Ahora mismo, que yo tenga constancia, solo está entrando algún avión de Naciones Unidas con ayuda de Médicos Sin Fronteras (MSF)

Por otro lado, las ONG pequeñas no pueden trabajar en Yemen si no tienen a nadie allí que sea de su total y absoluta confianza, como es mi caso con Faten. En un país que está en guerra, si tú no tienes a alguien de confianza dentro que reciba ese dinero, que es lo único que se puede enviar por culpa del bloqueo, nunca sabrías a dónde va a parar el dinero.

“A EE.UU., Gran Bretaña y Francia solo les interesa controlar el petróleo. Yemen es muy pobre, pero está situado en un lugar estratégico”.
Eva Erill, presidenta de Solidarios Sin Fronteras

Además, tengamos en cuenta que Yemen ya era el país más pobre de todo oriente próximo antes de la guerra, ya dependía un 90% de las importaciones extranjeras, por lo que el bloqueo directamente está matando de hambre a la población. Se trata de la mayor emergencia humanitaria del mundo.

RT: ¿Qué proyectos estáis llevando a cabo en Yemen?

E.E.: Por un lado, establecemos una caja básica de comida para una familia de unas seis personas durante un mes. Esa caja contiene 15 kilos de harina blanca, 15 kilos de harina roja, 10 kilos de arroz, espaguetis, legumbres, leche en polvo, zumo en polvo, tajín, aceite y 30 huevos, entre otros. Es bastante completa. Cada caja vale 72 euros. Empezamos enviando el dinero para 10-15 cajas al mes y ahora estamos en 100-150 cajas al mes.

Esta forma de trabajar también tiene otra ventaja, que el dinero se queda en el país. Es decir, cuando Faten recibe el dinero compra los alimentos en la economía local, en pequeños supermercados y en algunos sitios donde, a pesar del bloqueo, van llegando algunas cosas. De esta manera, se favorece también la paupérrima economía local.

Al poco tiempo de hacer el reparto de comida, Faten nos dijo que no había agua, un problema que ya existía antes de la guerra, pero que el bloqueo ha acentuado. Primero instalamos dos depósitos de agua de 2.000 litros cada uno en el campo de refugiados de Amram. Ahora ya tenemos tres y estamos a punto de poner el cuarto. Estamos dando 48.000 litros de agua al mes y vamos a pasar a dar 64.000.

Y por último tenemos el proyecto de reconstrucción de casas en la isla yemení de Socotra, que aunque no sufre los bombardeos ha sido azotada por dos huracanes seguidos. De las 50.000 personas que habitan la isla, unas 15.000 se quedaron sin hogar. Hasta ahora, hemos conseguido reconstruir más de 120 casas.

RT: Y todo esto, en un país en guerra. ¿Cuál es la situación actual en Yemen?

E.E.: Uno de los elementos más importantes ahora mismo es que el país no tiene gobierno. Es decir, el gobierno reconocido internacionalmente, que es el que mandó bombardear a su pueblo, está exiliado en Arabia Saudí. Del otro lado están los hutíes, que han formado su propio gobierno y su propio parlamento, en el cual han declarado hace una semana pena de muerte para Hadi, el presidente exiliado, por ordenar bombardear a su pueblo.

“Las armas que están matando a la población yemení son españolas, francesas, italianas, alemanas, australianas, estadounidenses, británicas, brasileñas… Todos hacen negocio con la guerra en Yemen”.
Eva Erill, presidenta de Solidarios Sin Fronteras

Además, Arabia Saudí tiene sus propios intereses, quiere el control de la región y que Irán no pueda tener expansionismo en toda esa zona. Para Arabia Saudí, Yemen siempre ha sido su patio trasero, ha hecho con el país lo que le ha dado la gana. Y luego están los intereses de EE.UU., Gran Bretaña o Francia, que quieren controlar el paso del petróleo. Yemen es muy pobre pero está situado en un lugar muy estratégico.

RT: ¿Consideras que el origen de la guerra es el aspecto religioso?

E.E.: No, no es verdad que se trate de una guerra chiita – sunita. Inicialmente, esto podría tener sentido, pero los que hemos seguido la guerra desde el principio sabemos que no es cierto. Es verdad que Arabia Saudí es sunita y que no quiere que Irán, que es chiita, controle nada en esta región. Pero EE.UU., Francia, Gran Bretaña e Israel no son ni sunitas ni chiitas, lo único que les interesa es el control del petróleo.

Los yemeníes ahora están apoyando al movimiento hutí en masa, porque lo que quieren es que el imperialismo, EE.UU. y Arabia Saudí se vayan del país y dejen de matar a los niños. Los hutíes están teniendo un apoyo popular bestial. La gente no le perdona a Hadi que ordenara bombardear a su pueblo.

RT: ¿Por qué esta guerra está siendo silenciada por los medios de comunicación y por los gobiernos?

E.E.: Es una guerra en la que está metida EE.UU. y media Europa vendiendo armas, empezando por España, que en los últimos dos años ha multiplicado una barbaridad sus ventas y sus ganancias. Las armas que están ahora mismo matando a la población yemení son españolas, francesas, italianas, alemanas, australianas, estadounidenses, británicas, brasileñas… Están todos haciendo negocio con la guerra en Yemen.

Por otro lado, el bloqueo impuesto por Arabia Saudí y EE.UU. también impide la entrada de periodistas al país, por lo que apenas hay información de lo que está sucediendo. Además, a los periodistas yemeníes, que son los que están informando de la guerra, los están matando continuamente. Lo que no sale en la televisión, no existe.

En España, concretamente, Arabia Saudí y EE.UU. son amigos del Gobierno. Las relaciones comerciales con Arabia Saudí vienen del rey Juan Carlos, que ya era amigo del rey saudí. Recientemente, el rey Felipe VI ha ido a vender a Arabia Saudí cinco corbetas que se están fabricando en Cádiz y que se usarán para el bloqueo de los puertos yemeníes; es decir, para impedir la entrada de alimentos.

“La ONU es una organización de EE.UU. Es increíble que digan que cada 10 minutos muere un niño en Yemen y luego no declaren la hambruna”.
Eva Erill, presidenta de Solidarios Sin Fronteras

Incluso el Congreso español aprobó hace unas semanas que las relaciones en materia de defensa entre España y Arabia Saudí son secretas. Votar eso en un congreso es dar vía libre a las relaciones con el país más genocida del mundo.

RT: ¿Ha acaparo Siria todas las miradas de la prensa internacional dejando a un lado otras guerras?

E.E.: Ha sucedido algo muy perverso. Parece que los refugiados o las guerras sean solo en Siria, y  hay muchos más países que están silenciados. Los refugiados no son solo los que están llegando a Europa. Hay millones de personas que tienen que huir de sus casas por las bombas y, como no llegan a Europa porque sus recursos no se lo permiten, no existen.

Un yemení no puede permitirse pagar a mafias para ir a Europa. Su única salida son los países de la zona, que también están en una situación humanitaria desastrosa. Yemen, con un 83% de personas en emergencia humanitaria, se ha convertido en el país donde hay mayor número de personas que no tienen comida, agua o medicinas. Y, sin embargo, no existe para nosotros.

RT: ¿Cómo es posible que la ONU todavía no haya declarado la hambruna en Yemen?

E.E.: Porque la ONU es una organización de EE.UU. El delegado de los derechos humanos de la ONU es de Arabia Saudí. Fue elegido pese a las protestas de todas las ONG. El pasado mes de junio, la ONU publicó un informe en el que incluyó a Arabia Saudí como país que mataba niños en Yemen. A los dos días tuvo que retirarlo del informe e incluso Ban Ki Moon aseguró que había recibido amenazas con quitarle todos los petrodólares que financiaban proyectos humanitarios.

Además, no declara la hambruna porque implicaría que los países que forman parte de la ONU se vean obligados a dar un dinero, que no están dando, y la ONU se vería obligada a hacer muchas acciones ,que no está haciendo. Y cuando hablo de la ONU, me refiero también a sus organismos satélites, la Acnur y Unicef. Es brutal que digan que cada 10 minutos muere un niño en Yemen y luego no declaren la hambruna.

RT: El caldo de cultivo perfecto para los grupos radicales, ¿habéis notado un incremento de su presencia?

E.E.: Claro que están aumentando los grupos radicales. El Estado Islámico ni siquiera existía en Yemen antes de la Guerra. Al Qaeda sí. Pero es que a estos grupos los están financiando Arabia Saudí y Catar. Las zonas yemeníes en manos de Al Qaeda, por ejemplo, no han sido bombardeadas en ningún momento. La lucha de EE.UU. contra el terrorismo es tan falsa. Dicen que van a acabar con los terroristas en Yemen, pero lo que están haciendo es matar a la población civil.

RT: ¿Qué futuro les espera a los yemeníes?

E.E.: Un futuro muy negro. La última noticia es que EE.UU. va a ampliar sus operaciones militares en Yemen. Obama, el famoso Nobel de la Paz, tenía el récord de drones en Afganistán y Yemen, de gente asesinada con drones. Donald Trump en estos meses ya ha superado el número de drones que había utilizado mensualmente Obama. Es decir, tenemos la misma política internacional, pero en manos de un demente.

Sin embargo, los yemeníes no se van a rendir. Son un pueblo como el afgano, muy duro, muy fuerte, acostumbrado a las guerras. Además, el pueblo se está uniendo cada vez más a los hutíes, porque quieren que todos se vayan del país.

RT: Ya por último, para aquellos que nos estén leyendo, ¿cómo pueden colaborar la gente con vuestro proyecto?

E.E.: Es importante decir que no tenemos ninguna subvención pública ni recibimos ayuda de empresas. Todo lo que conseguimos es a través de donaciones privadas. Pequeños granos de arena. Así, el proyecto de la comida lo financiado a través de crowfunding en una página que se llama ‘migranodearena.org’, donde cada persona dona lo que considere oportuno. Por ejemplo, en estos dos últimos meses hemos enviado 7.200 euros de donantes solo para comida.

 

Por otro lado, el proyecto del agua lo realizamos a través de una la plataforma ‘Teaming’, donde cada persona que se apunta da un euro al mes, no pueden dar más, solo un euro. Con ese dinero pagamos el agua mensual y ahorramos dinero para poner más depósitos en Yemen. Ahora mismo somos 666 personas las que estamos apuntadas. Y por último, hay gente que nos ofrece una cuota al mes fija con el dinero que ellos quieren donar. Pero de momento, son muy pocos, tenemos a unas 15 personas que nos ayudan a través de este sistema.

Puedes consultar más información en Solidarios sin Fronteras y contribuir con donaciones en migranodearena.org

María Jesús Vigo Pastur

(Fuente original, RT, 6 de abril de 2017)

https://actualidad.rt.com/actualidad/235128-eeuu-acabar-terroristas-yemen

 

-DIARIO PÚBLICO (3/04/2017)

Entrevista muy completa a Eva Erill, presidenta de Solidarios Sin Fronteras, en el Diario Público.

“Vivimos y funcionamos al cien por cien con donaciones particulares, no tenemos ninguna subvención, ni ninguna empresa detrás. La guerra de Yemen está totalmente silenciada y si no sale en los medios no existe. Una de nuestras mayores luchas es dar voz a esta guerra, porque en Europa parece que refugiados solo son los que llegan a nuestras costas. Nos encontramos con casos tan sangrantes como alguien que te dice que su ayuda la quiere para un niño sirio porque son los que ve en la televisión”.

Gracias Nacho Valverde por dar voz a Solidarios sin Fronteras y por visibilizar lo que sucede en #Yemen con la complicidad de Europa.

“Las relaciones comerciales entre España y Arabia Saudí silencian la Guerra en Yemen”

El silencio ante la tragedia que está sufriendo Yemen llevó a Eva Erill a fundar en julio de 2015 la única ONG española presente en el país de la península arábiga.

El 22 de marzo de 2015 daba comienzo la guerra en Yemen entre los partidarios del presidente Mansur al-Hadi y los rebeldes hutíes. Una guerra que en dos años ha acabado con la vida de 12.000 civiles, ha generado tres millones y medio de desplazados internos y que el 83% de la población yemení esté en emergencia humanitaria. Todo ello con el beneplácito de los gobiernos y medios de comunicación occidentales que no se atreven a señalar a la coalición de países árabes que mantiene la ofensiva contra el movimiento hutí.

Arabia Saudí lidera la ofensiva y mantiene el bloqueo de ayuda humanitaria, bombardea escuelas, hospitales e incluso festejos de bodas. El silencio ante la tragedia que está sufriendo Yemen llevó a Eva Erill a fundar en julio de 2015 la única ONG española presente en el país de la península arábiga. Bajo el nombre Solidarios Sin Fronteras, Eva y sus dos compañeras -Noèlia Ruiz y Blanca de Goenechea- abastecen desde hace dos años de comida y agua a los yemeníes. Debido al aislamiento impuesto por la coalición, la organización solo puede llevar a cabo la compra de alimentos gracias a una mujer yemení -ex trabajadora de una compañía aérea- que distribuye la ayuda en el país.

 

¿Qué os motivó para crear Solidarios Sin Fronteras?

Había estado cuatro o cinco veces en Yemen viajando sola, eso hizo que conociera a gente, y de todos los países donde había estado es el que más me enamoró en su momento. Llevaba catorce años de cooperación en Etiopía y diferentes países colaborando en proyectos. Cuándo empieza la guerra en marzo de 2015, mis amigos yemeníes me empiezan a informar, a mandarme imágenes y documentándome veo que no hay ninguna ONG española en Yemen. Entonces fue cuando decidí crearla, me puse en contacto con una mujer yemení que se llama Faten y es nuestra project manager. En total, somos cuatro mujeres las que formamos el equipo y Faten es la única compañera que reparte la ayuda en Yemen. Ella está en Saná y al estar el país bajo bloqueo de entrada y salida, impide trabajar como se trabaja normalmente en otros países. Incluso en Siria se envían containers a través de la frontera turca, eso es imposible en Yemen. No se puede enviar nada, no se puede entrar, todos los puertos están bloqueados, el aeropuerto de la capital no funciona y es bombardeado cada dos por tres.

¿Cuál es la situación en Yemen dos años después del inicio de la guerra?

Es un país que no tiene gobierno, pero que a la vez tiene dos. El gobierno que está en el exilio en Arabia Saudí del expresidente Hadi, que es quien ordenó bombardear Yemen para recuperar su poder; y el gobierno rebelde del movimiento hutí, que ha tomado la capital y tiene bajo su control gran parte del país. Ningún gobierno está reconocido internacionalmente. Con lo cual, en un país así es muy difícil trabajar y la única forma es el envío de dinero teniendo alguien dentro del país. La crisis es tan bestia que enviar dinero a alguien que no es de tu absoluta confianza implicaría que ese dinero no llegara a su destino.

¿En qué ciudades estáis trabajando?

Estamos dando comida en Saná, ‘Amran o Al Hudaydah -que es una de las ciudades más afectadas y que sufre bombardeos constantes porque alberga el segundo puerto del país-. Hemos repartido ayuda en Adén y Taiz, que es la que más desplazados internos está teniendo. Además, tenemos un proyecto de reconstrucción de casas en la isla de Socotra -cerca de Somalia- que es una isla muy desconocida, que no tiene bombardeos como tal, pero desde la guerra se ha quedado totalmente aislada y dos huracanes en noviembre de 2015 la devastaron.

¿Qué tipo de ayuda y proyectos estáis llevando a cabo en Yemen?

Empezamos repartiendo cajas de comida básicas, entre diez y quince cajas a familias. Después de cuatro proyectos, en la actualidad estamos repartiendo entre 100 y 150 cajas que contienen quince kilos de arroz, quince de harina blanca, quince de harina roja, huevos, pasta, legumbres, aceite, sal y azúcar. Está pensada para una familia de 6 miembros y un mes entero de duración. Los huevos los hemos incorporado hace poco porque los niños se están muriendo y necesitan proteínas, si no hay carne ni pescado al menos tienen que tener algún tipo de proteína. Hemos ampliado al campo de refugiados de ‘Amran. Ese fue nuestro primer proyecto que era repartir comida porque en Yemen hay un 83% de población en emergencia humanitaria, es la mayor emergencia alimentaria del mundo.

15.000 personas se quedaron sin casa debido a los huracanes

Al poco tiempo empezamos con el proyecto de agua, porque en el país no hay agua potable. Yemen ya era el país más pobre de la zona antes de la guerra y uno de los países del mundo con menos agua. Como el agua se tiene que sacar del subsuelo y el bloqueo de la coalición impide entrada de carburante, se han quedado sin agua. Empezamos con la instalación de depósitos de agua y hemos suministrado 400.000 litros de agua. Repartimos 48.000 litros al mes y cuando alcancemos el cuarto depósito llegaremos a 64.000 litros al mes. Estamos en torno a las 10.000 personas alimentadas. Más tarde empezamos con el proyecto de reconstrucción de casas en Socotra y de las 50.000 personas que habitan la isla, 15.000 se quedaron sin casa debido a los huracanes. Hemos reconstruido 120 casas, en Socotra las familias son de diez miembros, así que estamos hablando de 1.200 personas a las que se ha logrado recuperar la casa.

¿Qué apoyos económicos estáis recibiendo?

Vivimos y funcionamos al cien por cien con donaciones particulares, no tenemos ninguna subvención, ni ninguna empresa detrás. La guerra de Yemen está totalmente silenciada y si no sale en los medios no existe. Una de nuestras mayores luchas es dar voz a esta guerra, porque en Europa parece que refugiados solo son los que llegan a nuestras costas. Nos encontramos con casos tan sangrantes como alguien que te dice que su ayuda la quiere para un niño sirio porque son los que ve en la televisión. Hay un elemento muy perverso y es considerar refugiados únicamente a los que tocan nuestro estado del bienestar. En Yemen ahora mismo hay más de tres millones y medio de personas desplazadas internas viviendo en campos de refugiados que van surgiendo de la nada. Esa gente no existe porque el yemení, a diferencia de un sirio, era mucho más pobre antes de la guerra y la relación con Europa era inexistente. En cambio, Siria era un país turístico con frontera con Turquía y había una clase media que es la que está intentando llegar a Europa. Un yemení no puede permitirse pagar a mafias y Europa es un destino imposible. Sus únicas vías de salida son cruzando el mar hacia Yibuti, Somalia y Etiopía que están en una situación desastrosa con millones de desplazados internos. Por el norte y el este están todos los países de la coalición que les están bombardeando.

¿Por qué hay un silencio global sobre la guerra en Yemen?

La guerra permanece en silencio debido a las relaciones existentes con Arabia Saudí. Medio mundo la está vendiendo armas, empezando por España que ha triplicado la venta de armas y Felipe VI acaba de ir a vender las cinco corbetas famosas que se harán en Cádiz para bloquear los puertos, la entrada de comida y que la población muera de hambre, que todo el mundo lo sepa.

¿Qué perspectivas hay de cara a la población?

Las perspectivas son malísimas porque Estados Unidos ha anunciado que va a aumentar su participación en Yemen. Eso significa más bloqueo, más barcos de guerra y más apoyo logístico a Arabia Saudí. De hecho, la ONU debería haber declarado de la hambruna en Yemen hace mucho tiempo y no la está declarando por intereses políticos. Las Naciones Unidas es un organismo norteamericano, con socios americanos y que ha nombrado como director de derechos humanos a Arabia Saudí.

¿En qué hubiera ayudado técnicamente la declaración de hambruna?

La ONU podría evitar la guerra e invertir en ayuda humanitaría

Los países se hubieran visto obligados a destinar la ayuda a Yemen porque si se declara la hambruna, hay unos mínimos que se deben aportar. Pero para declarar la hambruna hay que dar unas causas que implican a ciertos gobiernos. La ONU dice, pero no dice. De tanto en tanto saca esas estadísticas a través de ACNUR o UNICEF, pero está permitiendo todo lo que está pasando en Yemen. Es el organismo que podía estar evitando la guerra, que tiene el dinero para la ayuda humanitaria y no lo está repartiendo. No solo en Yemen, en Sudán del Sur y muchos otros lugares.

¿Qué tipo de ayuda o de recursos hacen más falta en Yemen?

Es algo que le decimos mucho a la gente que quiere colaborar, la gente es solidaria hasta que hay que rascarse el bolsillo. Nos escriben mucho para decirnos que tienen ropa que quieren dar, pero en Yemen solo podemos funcionar con el dinero para la compra de la comida y el agua debido al bloqueo. La única ventaja de trabajar con tantos impedimentos es que el dinero se queda en la economía local. Toda la comida se compra a pequeños comerciantes que, aunque haya bloqueo, siempre acaba llegando a los comercios algo de comida. El agua se la estamos pagando a un señor que tiene un camión cisterna que, con lo que nosotros le pagamos, consigue mantener a su familia y pagar a los dos chicos que le ayudan a cargar el agua.

Ahora mismo tenemos en marcha el cuarto crowdfunding a través de la herramienta Teaming. Es muy valioso porque no pedimos grandes cantidades de dinero. En vez de pedir 10.000 euros a una persona, pedimos un euro a 10.000 personas. El proyecto de agua lo empezamos a realizar a través de esta plataforma pidiendo un euro a mucha gente. Para abastecer de agua llegamos, pero seguimos necesitando donaciones de cantidades mayores para poder financiar los 7.200 euros que nos gastamos en cajas de comida.

(FUENTE ORIGINAL, DIARIO PÚBLICO, 03/04/2017)

www.publico.es/internacional/relaciones-comerciales-espana-arabia-saudi.html

 

-TEAMING (22/03/2017)

Teaming dedica la Newsletter del mes de Marzo de 2017, coincidiendo con el día Mundial del Agua.

En un mundo sin agua, cada gota cuenta

Sí, es real: en el siglo XXI aún se puede morir de hambre y de sed. Hace 2 años que Yemen está en guerra y este país, que ya era uno de los más pobres del mundo, está ahora viviendo una hambruna a gran escala. De este país en bloqueo no se sale y no se puede enviar nada. Por tanto, no se puede trabajar como en otros países donde las ONG envían containers con ropa, alimentos, medicinas… En Yemen eso NO es posible.

La ONU estima que en dos años de guerra en Yemen, 12.000 civiles han muerto. La cifra también incluye a los que han perecido por falta de alimentos o agua. Ante esta situación muy difícil, está luchando la única ONG española para llevar el oro azul a buen puerto y salvar vidas, gracias a la ayuda de unos voluntarios yemenís en el terreno. Llevan más de 400.000 litros de agua repartidos en un año, pero hace falta más ya que se calcula que el 83% de la población yemení necesita comida o agua.

No se habla mucho de ello, pero Yemen vive una guerra desde el 26 de marzo del 2015 que lo ha convertido, tristemente, en el único país del mundo donde incluso la capital se ha quedado sin acceso a agua potable. Desde julio de 2015, Solidarios Sin Fronteras está ayudando de manera muy concreta en el campo de refugiados de Amran para ayudar a familias, madres y niños que deberían estar en la escuela y no mendigando un trozo de pan…

Gracias a las personas que están donando 1€ al mes en su Grupo Teaming, han logrado instalar en Amran 3 tanques de agua de 2000 litros, y los pueden llenar 2 veces a la semana (48.000 litros /mes). Pero en Amran hay más de 600 personas, la mayoría niños, así que necesitan llenar los tanques más veces a la semana, y a ser posible, instalar uno nuevo para llegar a proporcionar más y más litros. ¿Les ayudamos? Con tan solo 1€ puedes.

 

-MONTCADA RÀDIO (16/03/2017)

Aquí tenemos ya el programa de ayer con Eva Erill donde hablamos de Solidarios Sin Fronteras; escuchadlo porque hay que hacer algo y sobre todo hay que difundir de esta barbaridad humanitaria…

“La agenda periodística es la que pone sobre la mesa los temas del día. O del momento, término más adecuado en los tiempos que corren. Hay dos vías, los temas que los medios ponen al servicio de la sociedad, y los temas que la sociedad pone en agenda de los medios por su importancia pública.

No hay que ser una lumbrera para imaginar que con este panorama la opinión pública o ese tema importante para el pueblo también es manipulado por los medios en una suerte de espiral o bucle que beneficia a los mismos e importa a los de siempre… ¿Qué se publica o se saca en los medios para que la gente hable y se convierta en problema nacional? ¿De qué nos interesa que se hable? ¿De qué nos interesa que no se hable? Así que en esa agenda, lo que deberíamos escribir los ciudadanos sobre lo que nos interesa o no, como cuando apuntamos en una agenda que tenemos una cita con el urólogo, también, seguramente, es escrito por la mano negra e invisible de los poderosos. Quizás ellos serán también los que decidan, en un futuro, cuando debemos ir al urólogo.

Igual que hay programas o películas que tienen su momento e interesan, hay países que interesan o no según la época, como prendas de vestir según temporada. También conflictos y guerras se ponen de moda o no según quién participe. Y cuánto nos afecte moral, económica o demográficamente se decide, parece, en despachos de cuatro paredes. Dicho así parece lo normal, algo que entra dentro de la agenda informativa, pero los niños, las mujeres y los hombres que mueren en cualquier sitio tienen, imagino, el mismo valor en un sitio que en otro. Un bombardeo de un colegio, de un mercado o de una sala de conciertos, debería tener el mismo eco e importancia si pasa en París o si pasa en, pongamos por caso, Saná… De momento, si el FMI no dice lo contrario, las vidas humanas cuestan lo mismo en cualquier sitio… No hay Opción.”

(Programa 16 con Eva Erill de Solidarios sin Fronteras)

www.ivoox.com/2017-03-16-no-hay-opcion-audios-mp3_rf_17597606_1.html?v=4&utm_expid=113438436-34.-j5ptGSdQpiNZ-ev9csBdw.4&utm_referrer=http%3A%2F%2Fwww.ivoox.com%2Fpodcast-informatius-i-programes_sq_f1301667_1.html

 

-CONTRABANDA RÀDIO (07/12/2016)

Pase de audio de una entrevista realizada por compañero del programa a Eva, miembro de la O.N.G “Solidarios sin Fronteras” de Barcelona, grupo de ayuda al pueblo yemení, en la cual explica las condiciones precarias, de pobreza e indefensión en las que se encuentra la población en Yemen, consecuencia de las políticas criminales de Arabia Saudí contra región, con la complicidad de la UE y ante el abandono por parte de la O.N.U y del resto de ONGs y colectivos de solidaridad internacional. La compañera Eva también comenta en la entrevista, de que manera se pueden pone en contacto con “Solidarios sin fronteras” todos aquellos que tengan interés en colaborar con este proyecto solidario.

En el plano positivo de la semana, comentar que las acusaciones que habían llevado a juicio a dos compañeros del colectivo “tras la manta” de las cuales hablamos la semana pasada, finalmente han sido retiradas.

Llamada solidaria por la compañera Lola Gutierrez miembro de la C.G.T, quien se encuentra detenida en la ciudad de Atenas y a la que se le pide una condena de dos años de prisión, por ayudar a un refugiado de origen kurdo a viajar a Barcelona.

quepasaenelmundo.contrabanda.org/2016/12/08/que-pasa-en-el-mundo-07-12-2016/

 

-ELDIARIO.ES (18/10/2016)

Agenica EFE

Refugiados invisibles de un conflicto silenciado: Yemen

La realidad en Yemen es una cruda realidad. El país situado al sur de la Península Arábiga es el más empobrecido de Oriente Medio, con una renta per cápita quince veces menor que la de sus vecinos Arabia Saudí y Omán, según datos del Banco Mundial. Yemen está sufriendo una sangrienta guerra desde hace un año y medio. Injusta y lamentablemente, este conflicto ha sido invisibilizado por los medios de comunicación de casi todo el mundo. Por esta razón, en las redes sociales se le ha atribuido la denominación de #GuerraSilenciada.

Pero últimamente, los grupos de comunicación convencionales están dando más visibilidad a la guerra en Yemen. Estos medios se han hecho eco del suceso acaecido el pasado 8 de octubre, cuando la coalición liderada por Arabia Saudí bombardeó una ceremonia fúnebre en la capital Saná (donde habrían concurrido varios dirigentes houthis), que quitó la vida a casi 150 personas y dejó más de 500 heridos.

Estas cifras son muy preocupantes en un país donde esta misma coalición, que persistentemente viola el Derecho Internacional Humanitario, ha destruido numerosos hospitales, dejando sin asistencia sanitaria a una población civil en grave situación de vulnerabilidad. Así, Médicos Sin Fronteras ha denunciado todos los ataques a sus hospitales y centros de salud. Por si esto fuera poco, como consecuencia del bloqueo marítimo y aéreo impuesto por Arabia Saudí, se ha generado una crisis humanitaria de tal magnitud que  ha sido calificada como una de las más graves del mundo por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

El gran negocio de la venta de armamento

Entre los miembros de la coalición árabe liderada por el reino saudí se encuentran los Emiratos Árabes Unidos (EAU), que han participado activamente con un gran despliegue de tropas en el terreno y con la muerte y desaparición de miles de ciudadanos yemeníes. Es sabido por todos que Naciones Unidas suscribe  pactoscon los mayores infractores del Derecho Internacional Humanitario, pues ahora la OMS, junto con la Media Luna Roja, acaba de firmar dos  acuerdos con EAU para restaurar el sistema sanitario en Yemen, “que tan necesario es durante el conflicto” después de que ellos mismos hayan bombardeado el país.

Estados Unidos es otra potencia que apoya las actuaciones de la coalición, entre otros, porque tiene con Arabia Saudí un jugoso negocio de venta de armas (a final del pasado septiembre, el Senado de los Estados Unidos aprobó con 71 contra 27 votos, la venta de armamento a Arabia Saudí por valor de algo más de mil millones de dólares). Además, hace pocos días ha llevado a cabo su primera  intervenciónoficial directa en la guerra, bombardeando tres radares costeros de los Houthis.

Los intereses por apoyar la coalición también llegan a Europa, siendo tanto Francia como  Reino Unido dos aliados de peso, pues se han lucrado con la venta millonaria de armamento y también han secundado la guerra con inteligencia estratégica militar en el propio conflicto de Yemen. A menor escala, otros países como España, también han incrementado su mercado armamentístico con el reino saudí. ¿Y qué es esto sino, que  la gran hipocresía de la comunidad internacional? Todos estos países “garantes” de derechos, que ratifican convenios internacionales de derechos humanos, son después los primeros que los violan, eso sí, fuera de sus fronteras y por un buen puñado de dinero e intereses. Y si puede ser en secreto, mejor.

Insuficiente presencia de organizaciones internacionales de ayuda humanitaria

Pocas organizaciones internacionales de ayuda humanitaria siguen trabajando en Yemen. La extrema inseguridad y el bloqueo han hecho que muchas hayan dejado de actuar en el terreno. Afortunadamente, otras, como Solidarios Sin Fronteras, con sede en Barcelona, trabajan desde fuera. Esta pequeña organización se constituyó, expresamente, para asistir a las víctimas del conflicto y denunciar la situación de la población civil. En su primer año de actividad, ya ha enviado 40.000 euros, todo de donaciones privadas, que se han invertido en alimentar a 5.000 mil personas, en colocar y llenar semanalmente tanques de agua en un campo de desplazados internos y en reconstruir viviendas en la isla de Socotra. Además de la ayuda humanitaria, esta organización realiza una labor de visibilización imprescindible para hacer llegar a la opinión pública y las organizaciones de defensa de DDHH información sobre la situación que está viviendo la población yemení.

Yemen, otro país emisor de refugiados

Como en todo conflicto y crisis humanitaria, la población civil es la más perjudicada. En Yemen se han producido  desplazamientos masivos desplazamientos internos de su población mientras que otras muchas personas han abandonado el país. Según  datos de ACNUR y OIM del pasado mes de junio, decenas de miles han cruzado el Mar Rojo para pedir asilo en países como Somalia o Yibuti. Sin embargo, otros refugiados han optado por rutas más largas hacia Europa e incluso Estados Unidos.

En el marco del proyecto  “Migraciones y Derechos Humanos en la Frontera Sur”de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, el equipo de investigación, en su trabajo de campo en Melilla, tuvo la oportunidad de acercarse a la realidad de las personas afectadas por esta terrible situación. Nuestro equipo había solicitado una visita al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) pero el Ministerio de Empleo y Seguridad Social nos la denegó de nuevo (tal y como había sucedido en un anterior viaje a Ceuta). No obstante, decidimos ir allí para conocer la situación in situ y así poder escuchar historias de personas que residían en el CETI. Fue una sorpresa encontrar a dos yemeníes en el centro, pues no teníamos noticia de que en la oficina de asilo de Melilla se hubieran presentado solicitudes de ciudadanos de ese país.

Historias personales

Hablamos con W. y M., solicitantes de asilo yemeníes, que accedieron a relatarnos su periplo hasta España. Como suele pasar en estos casos, ellos terminaron en un destino diferente al inicialmente planeado o esperado.

W. es originario de Saná, capital de Yemen. Huyó de su país en diciembre de 2014 porque los Houthis, que ocuparon la capital para tomar el Gobierno y derrocar a su presidente, querían reclutarlo en su ejército. Al no acceder, le amenazaron de muerte. Su familia no pudo acompañarle por falta de medios económicos y por miedo. “Si ellos también abandonan el país, se levantan sospechas”, aseveró W. No podían salir de Yemen, pero tampoco quedarse en Saná, porque los bombardeos indiscriminados contra la población civil son continuos. Aunque su casa sigue intacta, decidieron trasladarse a su pueblo natal, Al-Mahwit, donde la vida es más algo más tranquila que en la capital.

El reclutamiento de jóvenes por parte de los diferentes ejércitos en Yemen es una práctica habitual. W. nos contó que niños y hombres de entre 13 y 30 años son utilizados tanto para luchar en el frente como para desempeñar tareas de toda índole profesional. A él los Houthis le querían para empuñar las armas. A M. por sus habilidades informáticas.

M. sufre por su familia en Yemen, pues afirma que los Houthis son capaces de todo, que no tienen piedad ni respeto por nada ni nadie. Ya ha perdido a varios seres queridos. “Para ellos matar es algo fácil, no les importa nada”. Amigos con quienes aún mantiene contacto le han asegurado que los Houthis han preguntado por su paradero.

La ruta hacia España

W. tuvo que pagar mucho dinero para que le arreglaran su viaje a Omán. Ante el riesgo de que lo descubrieran por el camino y lo reclutaran, lo enviaron en un autobús lleno de mujeres con niños porque era la forma más segura de evitar controles de los Houthis y otros grupos.

Desde Omán voló a Turquía. Sin saber su siguiente destino, en el mismo aeropuerto se enteró de que no se requería visado para entrar en Argelia, así que se dirigió allí. Vivió 8 meses en el país magrebí donde pudo trabajar y reunir algo de dinero pero, ante la imposibilidad de conseguir un permiso de residencia o el estatus de refugiado, determinó que su marcha no había acabado allí.

El sueño de M. era llegar a Alemania. Su viaje comenzó en el aeropuerto de Saná en enero de 2016. Cuando llegó a la capital yemení desde Al-Hodeida, su ciudad natal, le pareció que todo había cambiado mucho desde la última vez que estuvo ahí. “No parecía mi país”, lamentó. Cerca del aeropuerto oyó varias explosiones de ataques aéreos y también vio muchos edificios destruidos. Había comprado un billete de avión para la única ruta comercial que opera de forma esporádica y cuando las condiciones lo permiten. “Si puedes pagarlo, puedes salir”. M. trabajaba como profesor de informática y reunió el dinero suficiente para huir de las amenazas constantes de los Houthis. Haciendo escala en Amán llegó a Estambul donde le comunicaron que no podía viajar a Berlín porque no disponía de visado. De este modo, decidió viajar a Argelia por la misma razón que W.

En Argelia, tanto a W. como a M. unos refugiados sirios les hablaron de Melilla. Seguramente allí les ayudarían y les reconocerían la condición de refugiados, de modo que cada uno en su momento emprendió un viaje en coche de dos días hasta la frontera con Marruecos, por el que se vieron obligados a pagar mil euros. Según W. y M., las mafias que gestionan estos traslados amenazan a los refugiados con denunciarlos a la policía si se niegan a desembolsar lo que les piden. Para W., los dos primeros intentos de cruzar la frontera no fueron fructíferos pero a la tercera lo consiguió. La superó a pie y luego se metió en otro coche que le llevó a Oujda. De allí viajó hasta Nador, y después a Melilla. En la frontera de Beni Enzar solicitaron asilo a las autoridades españolas.

Horizonte incierto

W. dijo que una abogada del CETI le estaba tramitando su solicitud y que él confiaba en que ésta fuera aceptada porque “tienen la ley de su parte”. Pero no entiende por qué se demora tanto la respuesta. “Yo soy un refugiado, he tenido que huir de mi país porque he sido amenazado de muerte por no querer participar en la guerra”. M. se encuentra en la misma situación.

Con toda seguridad, W. y M. no serán los únicos yemeníes que lleguen a España en calidad de refugiados. Las infructuosas conversaciones de paz entre Houthis y el Gobierno en el exilio no dan otra alternativa a miles de personas que dejar atrás su país. Los yemeníes son los nuevos refugiados en las rutas migratorias con un horizonte claramente incierto, igual que el resto.

www.eldiario.es/andalucia/APDHA/Refugiados-invisibles-conflicto-silenciado-Yemen_6_570852936.html

FUENTE; .es, 18/0/2016

 

-RADIO KLARA (13/09/2016)

Programa: Lliure Directe

Tema: ConflictO de Yemen

Hablamos con Eva Erill, de Solidarios sin Fronteras, sobre el conflicto del Yemen.

(CAT)

enredant-radioklara.blogspot.com.es/2016/09/conflicte-de-iemen-eva-erill-solidarios.html

https://www.ivoox.com/conflicto-yemen-eva-erill-solidarios-sin-fronteras-audios-mp3_rf_12889895_1.html

 

-TEAMING (29/06/2016)

La página de Teaming en facebook nos escoge como uno de los grupo a destacar en su muro.

La historia de Asmaa es la que eligen para dar voz a Yemen, convertirlo en un grito de ayuda y pedir a la gente que se una a nuestro grupo por 1€ al mes y nos ayude a dar agua a los yemenies.

¡Gracias Teaming! ¡1€, 1 causa!!

“Algunos la llaman “daños colaterales”, pero su nombre es Asmaa, tiene 1 año de vida y es una preciosa niña que muere de hambre y sed en Yemen‬ ante los ojosdesesperados de su madre, Padriya, que intenta amamantarla pero no produce leche por culpa de su propia anemia y desnutrición.

Porque Yemen vive una guerra desde el 26 de marzo del 2015 que ha dejado el país a un paso de la hambruna generalizada, y lo ha convertido, tristemente, en el único país del mundo donde incluso la capital se ha quedado sin acceso a agua potable.

Desde julio de 2015, Solidarios Sin Fronteras está ayudando mucho, alimentando y proporcionando agua en Yemen. Trabajan en el campo de refugiados de Amran para ayudar a personas como Hassan, como Asmaa, o como cientos de pequeños que deberían estar en la escuela y no mendigando un trozo de pan…

Gracias a las personas que están donando 1€ al mes en su Grupo Teaming, han logrado instalar en Amran 2 tanques de agua de 4000 litros, y los pueden llenar 2 veces a la semana (32.000 litros /mes). Pero en Amran hay más de 600 personas, la mayoría niños, así que necesitan llenar los tanques más veces a la semana, y a ser posible, instalar uno nuevo para llegar a proporcionar más y más litros.

Únete a su Grupo por 1€ al mes, salva vidas:
https://www.teaming.net/solidariossinfronteras-ayudaayemen
¡Una gota no es mucho pero muchas gotitas juntas pueden salvar vidas!”

Página facebook Teaming

 

-GRACIAMON MULTIMÈDIA; (16/06/2016)

Graciamon Multimedia hizo un vídeo para la difusión de la silenciada guerra del Yemen y también del trabajo que realizamos día tras día desde nuestra ONG. Las imágenes son de la conferencia en Torre Jussana el pasado 10 de junio de 2016 (en catalán)

ENLACE AQUÍ

 

-BOCA ORELLA, Boca Ràdio FM (23/06/2016)

Os invitamos a escuchar la entrevista que hicierona a Eva Erill desde Boca Ràdio 90.1FM, en el programa Boca Orella (en catalán).

PODCAST AQUÍ

Hablamos de muchísimas cosas, desde la guerra en Yemen, hasta el proyecto humanitario que Solidarios Sin Fronteras lleva a cabo, pero también de nuestros crowdfundings en migranodearena.org y Teaming, y de cómo vemos el mundo que tenemos y lo que hacen los medios con nuestros miedos y nuestras inseguridades.

Creemos sinceramente que es una de las entrevistas más completas que nos han hecho, en la cual nos han dejado explayar a gusto y profunditzar en nuestro proyecto de ayuda, explicando detalladamente cómo se puede colaborar para que sigamos dando alimentos y agua a un país olvidado por todos.

Gracias ‪#‎BocaOrella‬

 

-CATALUNYA RÀDIO, La nit dels ignorants, Llumeta 321 (22/06/2016)

Eva Erill, presidenta de Solidarios Sin Fronteras explica en el programa de radio “La nit dels ignorants” de Catalunya Ràdio, a partir del minuto 27, la situación de emergencia Humanitaria en Yemen (en catalán).

PODCAST AQUÍ 

¿Teneis idea de la tragedia humanitaria en Yemen? Hablamos con la presidenta de Solidarios Sin Fronteras, que sitúa la luz 321 del Mapa en el barrio del Guinardó de Barcelona. Eva Erill tiene 47 años, es psicóloga y con una experiencia de más de 15 años en cooperación internacional. Ahora está llevando a cabo la campaña de Ayuda a Yemen.

Llumeta 321, Eva Erill

 

– EL PERIODICO, Contraportada (15/06/2016)

Eva Erill, la presidenta de nuestra organización, en la contraportada de El Periódico hablando de la situación en Yemen y de nuestra oenegé.

TEXTO;

La plaza de Sant Felip Neri de Barcelona conserva la marca del bombazo que en 1938 mató a 40 personas, la mayoría niños. En este escenario de la memoria que hoy es parada obligada para los guías turísticos, Eva Erill denuncia la inacción y el silencio ante la dantesca situación que se vive en Yemen, especialmente su población infantil. Las cifras estremecen: 10.000 niños fallecidos por falta de agua, comida y medicinas; una media de seis niños heridos o asesinados al día; 320.000 en riesgo de muerte por malnutrición severa… Yemen es la mayor emergencia humanitaria del mundo y la más invisible. Erill pronunciara mañana la conferencia Yemen, la guerra silenciada (a las 19.00 horas, en la Torre Jussana del barrio de La Clota de Barcelona).

Yemení de corazón. Viajera y fundadora de Solidarios sin Fronteras, la única oenegé española volcada en Yemen.
-Usted siempre viaja sola. Hace muchos años que decidí hacerlo así y desde entonces mi relación con la población local cambió de 0 a 100. Ahora tengo amigos íntimos repartidos por medio mundo.

-Incluido Yemen, el país árabe más pobre. Nunca fue un destino popular. Era un viaje que tenía entre ceja y ceja desde que leí un artículo de National Geographic que describía la capital, Saná, como la ciudad más bonita del mundo. En el 2012 decidí finalmente viajar hasta allí y cuando llamé a la embajada para pedir un visado me dijeron que hacía años que no daban ninguno. Desde el atentado del 2007 en el que murieron ocho españoles, el turismo europeo se había esfumado.

-¿Y llevaba razón National Geographic? He llorado de emoción dos veces en mi vida y una fue en Saná, viendo la caída del sol y cómo se iluminaba la ciudad antigua con el canto del muecín de fondo. No sé si lo volveré a ver… [se emociona] En Yemen se han destruido sitios que son patrimonio de la humanidad, pero como los bombardea Arabia Saudí nadie lo denuncia.

-¿Ser mujer y extranjera fue un problema? Una mujer rubia paseando sola por el zoco de un país musulmán cero turístico es una sensación que mucha gente debería vivir para sacarse prejuicios de encima. La gente es muy hospitalaria y curiosa y continuamente me invitaban a sus casas a tomar té chai. Allí no eres un dólar andante.

-¿Cuántas veces volvió a Yemen? Tres, hasta que en marzo del 2015 hubo el primer ataque de Arabia Saudí y el país quedó bloqueado. Mis amigos me mandaban imágenes terroríficas: cuerpos carbonizados, niños partidos en dos…

-Al poco nacía Solidarios sin Fronteras [facebook.com/solidariosinfronteras]. Empezamos tres amigos íntimos viajeros, y una amiga yemení que hice en mi primer viaje, Faten, se convirtió en la coordinadora sobre el terreno. Ella tenía un cargo en las aerolíneas yemenís y un buen nivel cultural. Siempre dice que la única cosa buena de la guerra es que la ha obligado a salir de su burbuja y ver la realidad de su país.

-Son muy pocos y en un tiempo récord han conseguido repartir mucha ayuda. Hacemos cajas con alimentos y productos de higiene para el consumo mensual de una familia. La caja cuesta 68 euros y mediante campañas de crowdfunding (vamos por la tercera) y teaming hemos alimentado a 2.500 personas e instalado dos tanques de 4.000 litros de agua en el campo de Amran, donde viven mujeres y niños que no tienen nada. Faten hace el reparto de comida y no acepta que le paguemos ni la gasolina.

-Trabaja todo el día como psicóloga. ¿De dónde saca la energía para convencer a la gente de que contribuya con dinero? Del amor. Esto solo se puede hacer porque sale del corazón y porque sé que estamos haciendo algo que no hace nadie y que estamos salvando vidas. Las redes sociales han potenciado la participación ciudadana pero no la implicación. Un compartir, un like o un retuit no le dan agua al niño del campo de refugiados; un euro, sí.

(Fuente Original, El Periódico, 15/06/2016)

 

-LA VANGUARDIA, Barcelona (06/06/2016)

Barcelona, 6 jun (EFE).- La ONG catalana ‘Solidarios sin Fronteras’, la única española que trabaja sobre el terrero en Yemen, ha denunciado hoy la “emergencia humanitaria” que vive el país.

Según la ONG, existe “una emergencia humanitaria” en Yemen y “21 millones de yemeníes, de los 26 que tiene Yemen, necesitan a día de hoy ayuda” para comer y acceder a agua o a medicinas, ha detallado en un comunicado.

‘Solidarios sin Fronteras’ ha explicado que están llevando a cabo proyectos de instalación de tanques de agua potable, de ayuda alimentaria y de reconstrucción de casas en las isla de Socotra, “arrasada por dos huracanes en noviembre pasado”.

Para la organización sin ánimo de lucro, “el bloqueo de Arabia Saudí y la coalición de países árabes está conduciendo al país al colapso total”.

En Yemen hay 2,5 millones de desplazados internos, más de 7.000 muertos y casi 40.000 heridos directamente por los bombardeos.

Además cada día mueren o son mutilados 10 niños, más de 3.000 escuelas han sido bombardeadas y 10.000 niños han fallecido por enfermedades derivadas de la falta de comida y de agua, ha destacado el comunicado.

Para la ONG catalana, Yemen vive una “guerra silenciada” y por ello el próximo día 16 ha organizado una conferencia en la que se debatirá sobre la realidad que se vive en Yemen y sobre las acciones que está llevando a cabo la organización en el país

FUENTE; La Vanguardia, 06/06/2016

 

– TALKING OF THE SOUL; Eva and grains of sand for Yemen (16/04/2016)

El blog “The talking of the soul” de una mujer italiana con residencia yemení que ha vivido en Sana’a desde el 2006, publica una entrevista a Eva Erill, Presidenta de Solidarios sin Fronteras. (en inglés):

 

Nomen omen, the name is a sign. Her name comes from Hebrew and is strictly connected with life. Like an explosion of life. Nomen omen: Eva perhaps could not have any other name. Living in Barcelona, Spain, she embodies the ecleticism of one of the most beautiful and coreographic cities in the world.

Eva writes and talks the same way: in a flow. In less than two minutes, she sums up her life, her memories and what she would save: If I had to choose a trip, it would be Panama, the first time I travelled alone. The trip which changed my life, definitely Yemen and Sanaá which is the city I carry in my heart.  A country that has it all: Colombia, whilst Tibet to me encompasses all the landscapes I may long for. A moment to be forever remembered: the call to the prayer from the terrace of Burj al Salam Hotel in Sana’a. A people.. let´s see: Nicaraguans. For a break I would choose to go always to Bratislava and if I had to choose a greeting and a word, they would respectively be Namasté! and Inshallah… An island: Procida in Italy, a unique place: Socotra, no doubt! I will always bring along the memories of Punta Gallinas, Colombia..’ and it´s hard to stop her until she says: ´Eternal gratitude will always be to Ethiopia for what it has taught me. And the life-turning moment: that night on a beach in Socotra…

She admits that one of the greatest pleasures, to her, is to travel and meet people: That moment when you grab the backpack and head out to see what´s on the other side. I like to travel alone, without too much haste, staying where I feel happy. More than 25 years ago I travelled around the world, and I sincerely believe that there is no better way to get rid of your fears and prejudices. Travelling broadens the mind and allows you (if you travel with your eyes and heart open) to establish relations with different cultures, speak different languages, see life from other prisms. Travelling is the greatest antidote to racism and xenophobia. Without any doubt, it is the element which makes me think and act as I do.

Why Sanaá is the moment of your life?  For years I had, hanging on my refrigerator,  a picture of the Old City of Sana’a I had  cut out from a report by National Geographic. It more or less said: “If you love travelling, when you see the Old City of Sana’a, Yemen’s capital, you can die in peace as you’ve seen the most beautiful city in the world.”
That photograph and message nested in my head for years and I really wanted to go and see this wonder. Then, as it usually happens with me, I simply grabbed my backpack and went.
On the very first night I spent in Sana’a, I went to have  tea on the terrace of the  Burj Al Salam Hotel (where eventually I would end up meeting the person who became one of my best friends and Solidarios sin Fronteras Coordinator in Yemen). At 6 pm, while sipping my tea and smoking shisha, the sun was setting and lights of the city were beginning to shine. It was then that the Imam started calling for the prayer. His call was invading everything: I became very emotional and cried. It was the most amazing moment I had ever lived.  I fell in love with the city and the entire country. It still lasts.

Travelling, to Eva, has paved the way to cooperation and helping. A natural consequence. I started being active in the world of cooperation and humanitarian aid in 1997, occasionally working for Vicente Ferrer Foundation. It planted a seed in me which silently started  growing. Until I went to volunteer in Ethiopia in 2004. Everything changed during that trip. I’ve been volunteering in Ethiopia for over 12 years now and occasionally with the “Social Centre Tio Antonio” NGO in Nicaragua – working with people with disabilities – and also with SOS Himalaya Foundation Iñaki Ochoa de Olza, which operates in Nepal. But, in March 2015, something happened that would change my life forever.

To some, March 2015 will always define the war on Yemen and all which has come along. In March 2015 a coalition of Arab countries – with the support of the US, Britain and France (and European arms dealers and producers, my country Spain among them) attacked Yemen starting a devastating war, silenced by the West and which already has more than 32.000 dead and wounded that the world ignores. At that time, out of pure love for Yemen – a country I already had visited on three occasions and where I have people I love dearly – I decided to create the NGO Solidarios sin Fronteras. It is not an NGO aimed exclusively at Yemen. It is a humanitarian NGO ready to assist any country in need. Fact is that the silence of the West and the nonexistence of Spanish NGOs helping Yemen (or Spain as a nation, like all the others) made us decide to start working for Yemen.

When did you actually start? The idea came in the first weeks of the aggression, after receiving images from my Yemeni friends. The horror of what was happening was so appalling that I found it impossible not to look, not to get involved . As Saramago said: “I don’t think we did go blind, I think we are blind. Blind but seeing, Blind people who can see, but do not see” I could not not see.
So one day I launched the idea to my best friend in Yemen to look for a local NGO as a counterpart. Someone to cooperate with, with a project from Spain. She couldn´t find any and simply said ‘Ok, I can do it. I will be your partner. And this is how Solidarios sin Fronteras was born. The project, basically, helps families in Yemen.

Sounds quite smooth. Has it been so? No, not really. We did face obstacles. Especially of intolerance. Helping a country like Yemen today is not easy. A Muslim country, stigmatized by the US and Europe as the birthplace of Al Qaeda and jihadism, unknown to most, far from Europe, a continent they cannot reach because, unlike Syrians for example, Yemenis  are poor. Yemeni society does not have a middle class which has money or can sell jewellery to pay for a small boat and leave. And to where considering Yemen has been the arrival end for refugees from the Horn of Africa?
The prevailing Islamophobia in the West is one of the major obstacles to help a country like Yemen. Still, we can not complain. We have been working for one year, now, and more and more people support us and send us their grain of sand.

Eva is referring to “Migrano de Arena” (Spanish for Grain of Sand), the micro-crowd funding organisation for charity projects where the money is collected. For 1 euro a month, for instance, you can join others and become a full, strong force and change someone´s reality. This is how Solidarios sin Fronteras operates.
Due to the land-sea-air complete blockade imposed by Saudi Arabia on Yemen, it is virtually impossible to have aid entering the country, hence, money is the only quick way to help the local population.

Strong presence in the social media is helping the NGO and as Eva says:  It´s paying off. Currently we have 2 projects, 1 of food aid and drinkable water to the refugee camp in Amran (North Yemen) and for families with children hospitalized for war, and a project of reconstruction of houses and buying goats and kitchen ware for the Yemeni island of Socotra which,  although not having been bombed, in the month of November was hit by two cyclones in a single week which destroyed more than 15,000 houses . The population of Socotra is estimated in roughly 40,000 people and, since the war broke out, they have  become even more isolated and dependent solely on the island´s poor resources. We are happy to say that our goal, in Socotra, has been met.
Indeed: homes have been built, animals and kitchen ware bought. More than 200 people helped with their grain of sand.
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As for mainland Yemen, Solidarios sin Fronteras is running its third campaign. Situation is apocalyptic. As reported on the NGOs official website: During 1 year, we have been feeding families in Yemen. We have been able to send food and hygienic products to more than 2000 people, but war continues, and also the humanitarian emergency, so we continue working non stop.
The Humanitarian aid we provide consists of boxes of food and hygiene materials. Each box supplies a family of four or five for a whole month. It contains: rice, oil, pasta, legumes, sugar, tea, cheese, powder milk, juice powder, tahini paste, a 15kg sack of wheat flour to bake bread, water, soap, sanitary pads, bleach, detergent and tooth paste. Each box costs around 60-70 € (food is 45€ and the rest of the products are 25€).
The money we collect through this campaign […] is transferred to Yemen at regular intervals. As soon as the money gets to Sana’a, the Yemeni members of our organization buy these items, put them in boxes and deliver them to selected families in the hospitals or where internally displaced people live. Also in Amran, a refugee camp where more than 600 people are living with nothing.
We prioritize children and women that have lost their family man.´

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The NGO is active in organising social events, conferences, debates. These, at times, also serve the purpose of collecting additional funds for  Yemen.
Eva is often interviewed on radio programs and the entire group (all volunteers) usually spare no effort in echoing the cry of Yemen in Spain. They  are people from all walks of life.
Next Saturday, 23th of April 2016, they will be in Madrid invited by the NGO Muslims for peace for “Yemen, a year of aggression”.

Eva obviously  has only one hope for Yemen: peace.
With dreamy eyes she says: ‘Maybe my future is there, on the beautiful island of Socotra. At the end, Love conquers all.’

ARTÍCULO COMPLETO AQUÍ (en inglés)

-ALTRES VEUS, Ràdio Premià de Mar (07/04/2016)

“Este jueves 7 de abril, de 21 a 22 horas, programa intenso a “Altres veus” (Otras voces), en Ràdio Premià de Mar, 95.20 FM.

De las 21.20h a las 22h entraremos en antena para hablar del conflicto misteriosamente silenciado en Yemen. Entrevista con Eva Erill, presidenta de Solidarios sin Fronteras.”

Os dejamos el podcast del programa “Altres veus” de Radio Premià de Mar, en el que ayer participamos (en catalán).

Si queréis saber más de por qué hacemos lo que hacemos y cómo lo hacemos, hemos intentado explicarlo de forma clara y sencilla.

A partir del minuto 19 aproximadamente.

PODCAST AQUÍ

 

– MEDITERRANEO, Radio 3 (13/12/2015)

SOCOTRA, la isla aislada.

Podcast del programa;

Este es un mensaje de socorro lanzado desde la isla de los árboles insólitos, de los pájaros mitológicos como el ave fénix, de playas solitarias y gente afable que cuida cabras y extrae incienso y mirra de sus parajes naturales. Socotra está ahora todavía más aislada, dos ciclones la asolaron en un corto período de 15 días y la guerra del Yemen de la que sabemos tan poco ha empeorado todavía más la situación. El escritor y fotógrafo Jordi Esteva y el también fotógrafo naturalista Oriol Alamany, ante la grave situación, han decidido unirse a la campaña de ayuda creada por Solidarios Sin Fronteras: Help Socotra en migranodearena.org.

MEDITERRANEO

En la imagen, el fotógrafo Oriol Alamany, el escritor Jordi Esteva y la periodista Pilar Sampietro Colom en Radio3, grabando un programa especial sobre la isla de Socotra en el que también ha intervenido Solidarios sin Fronteras.

Jordi y Oriol nos hablan de sus recuerdos en la isla, un universo de paz en un planeta convulso que ahora vive los efectos climáticos pero también los de la guerra cercana. Leemos fragmentos del libro “Socotra, la isla de los genios” de Jordi Esteva en la voz de Ferran Grau. Hablamos también con Eva Erill, miembro de Solidarios Sin Fronteras, quien nos narra la dura situación de guerra del Yemen y el aislamiento extremo de la isla. Oriol nos explica los contactos que mantiene con el biólogo de Socotra, a través del cual le llegan fotografías de la situación del lugar. Socotra es Patrimonio de la Humanidad, un lugar que debe preservarse por su gran calidad ambiental y biodiversidad. Escuchamos la música de: Görkhn Sürer Quartet-Dere; Yemen Blues-Eli; Iranian Rhytms-Dance; Musafir-Roomal; Idan Rachel-Ad She Ein Yoter Le’an.

-CONTRABANDA, ¿Qué pasa en el mundo), (07/12/2016)

Pase de audio de una entrevista realizada por compañero del programa a Eva, miembro de la O.N.G “Solidarios sin Fronteras” de Barcelona, grupo de ayuda al pueblo yemení, en la cual explica las condiciones precarias, de pobreza e indefensión en las que se encuentra la población en Yemen, consecuencia de las políticas criminales de Arabia Saudí contra región, con la complicidad de la UE y ante el abandono por parte de la O.N.U y del resto de ONGs y colectivos de solidaridad internacional. La compañera Eva también comenta en la entrevista, de que manera se pueden pone en contacto con “Solidarios sin fronteras” todos aquellos que tengan interés en colaborar con este proyecto solidario.

En el plano positivo de la semana, comentar que las acusaciones que habían llevado a juicio a dos compañeros del colectivo “tras la manta” de las cuales hablamos la semana pasada, finalmente han sido retiradas.

Llamada solidaria por la compañera Lola Gutierrez miembro de la C.G.T, quien se encuentra detenida en la ciudad de Atenas y a la que se le pide una condena de dos años de prisión, por ayudar a un refugiado de origen kurdo a viajar a Barcelona.

quepasaenelmundo.contrabanda.org/2016/12/08/que-pasa-en-el-mundo-07-12-2016/

 

– CATALUNYA RÀDIO, Rutes a la carta (28/07/2015)

La primera entrevista de Eva Erill como presidenta de Solidarios sin Fronteras.

“En “Rutes a la carta” de hoy entrevistamos a la viajera y psicóloga social Eva Erill, una mujer que ha estado en más de cuarenta países durante cerca de 20 años.Viaja sola des del 2008 con una mochilla en la espalda. De del 2004, alterna su pasión por los viajes con varios proyectos humanitarios, en un orfanato en Etiopía y ahora, con la recién creada ONG de ayuda humanitaria para el pueblo de Yemen, Solidarios Sin Fronteras.”

PODCAST AQUÍ

-EL RINCÓN DE SELE, Yemen, la guerra de la que nadie habla (19/06/2015)

Una vez más, José Miguel Redondo (Sele), blogger y viajero amigo de Solidarios Sin Fronteras, cede su blog a Eva Erill para la difusión de la guerra de Yemen.

ENLACE DEL BLOG AQUÍ

Artículo completo:

En los últimos meses una guerra silenciada, que no silenciosa, está rompiendo Yemen. El conflicto liderado por Arabia Saudí en territorio yemení está llevando a los infiernos a uno de los países más pobres del Medio Oriente. La vieja Sana’a, de la que quienes la han visto aseguran es la ciudad más bella del mundo, ve menguar bomba a bomba sus edificios de adobe. Y lo que es peor, la vidas de la población local se ahogan en una injusticia de fuego y crueldad que se asoma por las puertas de sus casas, en los colegios y en los hospitales.

Imagen de un bombardeo sobre Yemen

Nunca he viajado a Yemen. Jamás he pisado las calles de Sana’a o de la ciudad amurallada de Shibam, ambas Patrimonio de la Humanidad ahora en peligro. Tampoco he conocido Socotra, aunque siempre he soñado con hacerlo. Por eso hoy no soy yo quien os va a habar de Yemen y la guerra que asfixia a su gente. Quiero dar la palabra a mi amiga Eva Erill, quien no sólo se limita a conocer, amar y llorar el sufrimiento de un país olvidado, sino también a poner su granito de arena por medio de un acto cargado de solidaridad que ella misma se va a encargar que conozcáis. 

Eva Erill en la ciudad vieja de Sana'a (Yemen)Eva Erill vive en Barcelona, aunque su hogar es el mundo. Es un viajera anónima que no posee ni blog ni escribe en medios de comunicación y a quien tuve la suerte de conocer hace años a través de un foro de viajes donde compartía información valiosa para muchos. Valiente y decidida, ha recorrido medio mundo, muchas veces en solitario, empapándose de las costumbres locales de los distintos países que ha visitado. Hemos conversado sobre innumerables lugares de este planeta, pero nunca he visto un amor tan profundo como el que ha mostrado siempre por Yemen. Este país le cambió el chip profundamente. Pero ese flechazo de enamorada a día de hoy duele, y mucho. De hecho se astilla en un corazón cargado de recuerdos, de momentos y miradas. Y en vez de dejar que suceda sin más, se ha embarcado en una campaña solidariaque está haciendo que cientos de familias puedan tener un plato de comida en la mesa. Los sueños están dirigidos a la acción, a la ayuda desinteresada por los que sufren y que no tienen un espacio en los noticieros. Mientras el mundo da la espalda a Yemen, a Siria y a muchos otros países que se apagan poco a poco, ella no se rinde al desaliento convencida de que un grano de arena de cada uno es capaz de crear el más hermoso de los desiertos.

Pero es mejor que sea ella quien os lo cuente, quien os lleve a saber cómo es Yemen, lo que le sucede ycómo poder ayudar a los más necesitados. Adelante Eva, ésta es tu casa…

Yemen: Una carta de amor, guerra y solidaridad (por Eva Erill)

En el año 2013 decidí coger mi mochila e irme de viaje a Yemen. Muchos me tacharon de loca, de descerebrada, de imprudente, pero ya hacía varios años que la idea de pasear por la Old Sana’a, la ciudad histórica Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y única en el mundo, martilleaba insistentemente en mi cabeza. Una vez, en algún lugar, había leído que si amas viajar y ves Old Sana’a, ya podías morirte tranquilo, habrías visto la ciudad más bella del mundo.

Desde ese momento la imagen de esa preciosa ciudad de cuento, con sus calles de piedra y sus casas de ladrillo, yeso, alabastro y vidrieras formando un juego de colores, aberturas y texturas alucinante, quedó grabada a fuego en mi memoria, y ese día de junio del 2013 decidí que había llegado el momento de hacer realidad ese sueño.

En Yemen me enamoré. Así, literalmente, sin tapujos, sin fisuras, sin medias tintas. Me enamoré de sus paisajes, de sus pueblos, de su gente, de esa amabilidad que ya sólo se encuentra en aquellos lugares que no han sido invadidos por el turismo de masas. Me enamoré de esa Old Sana’a, aún más bella de lo que había visto en fotografías y documentales de La 2. Me enamoré como se enamora una con quince años, loca y apasionadamente.

Imagen de la vieja Sana'a (Yemen)

Aquellas personas eran el pueblo amable, el pueblo humilde y acogedor que me paraban por la calles para invitarme a sus casas, que me miraban con la boca abierta, sin ningún disimulo y me tocaban el pelo mientras llamaban a gritos a sus vecinos para que viniesen a observar también a esa extranjera rubia que andaba sola por ahí. Esa gente maravillosa que me alzaba casi en volandas a lo alto de sus terrazas, taza de té en mano, para que pudiese observar mejor la belleza absoluta de esos rascacielos de adobe y esas callejuelas laberínticas, que te hacían sentir como si en cualquier momento Moisés fuese a aparecer con las Tablas de la ley en la mano.

En Yemen fui feliz

Lo fui tanto que al año siguiente regresé, y después volví a hacerlo una y otra vez. Descubrí que jamás hay que juzgar a un pueblo sin conocerlo y sólo por la imagen que se da de él, porque si lo haces, puedes quedarte con una idea muy alejada de la realidad y perderte a gente maravillosa que de otra manera no conocerías. Puedes pensar, por ejemplo, que en Yemen las mujeres van tapadas con el niqab, el traje negro que deja al descubierto los ojos, o que los hombres mascan una hierba llamada Qat, de efecto energizante… pero también puedes ir más allá y tratar de hablar con esas mujeres y ver que tienen sueños como tú y como yo, o puedes entrar en una casa y compartir un plato de arroz con ellos y entenderás que se trata de uno de los pueblos con mayor conciencia comunitaria del mundo. Si uno tiene, todos tienen…

Puedes seguir pensando lo que algunos quieren qué pienses, o puedes mirar más allá y hacerlo por ti mismo.

La guerra silenciada

Ese pueblo acogedor y hospitalario, desde el 26 de marzo de este año se ha visto inmerso en una guerra devastadora encabezada por Arabia Saudí con el apoyo de EEUU, Israel, Francia y Gran Bretaña por el control geopolítico de su territorio, que ha arrasado el país y que ha hecho que más del 80% de la población necesite urgentemente ayuda humanitaria. Una guerra que no sale en los medios, de la que nadie habla, pero que es real y está sucediendo ahora mismo.

Yemen ya era uno de los países más pobres del mundo y el que dispone de menor acceso al agua potable para sus cerca de 25 millones de habitantes, y además, debe lidiar con todos los prejuicios y miedos que genera en el mundo occidental, donde muchas personas creen, por desconocimiento, que todos los yemenitas son terroristas islámicos. Eso sería tan absurdo como pensar que todos los católicos son del KuKluxKlan.

Bombardeos en Yemen

Los datos son terroríficos. Más de 4000 muertos en estos 3 meses de ataques y miles y miles de heridos, el 30% de los cuales son niños. Dicho de otro modo, más de 400 niños asesinados, muchos de ellos menores de 10 años. Los niños son siempre las víctimas más inocentes, aquellos que no entienden por qué motivo no pueden dormir debido al horrible sonido de las bombas, los morteros y los francotiradores disparando toda la noche. Aquellos que han visto como más de 33 escuelas han sido destruidas en su país, y que asisten aterrados a las imágenes dantescas de las calles, sembradas de cadáveres y de fuego por todas partes. Ellos, que no tienen la culpa de nada, y que son los que más sufren y menos comprenden…

Niña en Yemen frente a un edificio incendiado por los bombardeos

Bloqueo total, incluso de la ayuda humanitaria

La guerra que asola Yemen está afectando principalmente a la población civil, que indefensa, huye despavorida de las ciudades a medida que los bombardeos se hacen más y más intensos. Desde el 26 de marzo, Arabia Saudí y sus aliados están sometiendo a todo el país a un bloqueo aéreo, marítimo y terrestre que impide la entrada y la salida del país, y sobre todo, que hace imposible la llegada de ayuda humanitaria o de alimentos, medicinas, carburante, etc.

Además, casi 20 millones de personas en este momento no tienen agua potable para beber. La gente, desesperada, usa agua no potable e incluso lamen las cañerías de las calles o el agua de lluvia que se acumula en los tejados. En el país no hay apenas electricidad y los alimentos básicos escasean cada vez más…

El agua es un bien escaso en Yemen

Las bombas y el bloqueo al que está sometido el país están matando a los yemenitas, que han dejado de salir de sus casas, de ir a los hospitales porque allí falta de todo, desde oxígeno hasta sangre puesto que no hay electricidad para conservarla en las neveras, y además tienen pavor a que les alcance cualquier bala perdida de un francotirador.

Los hospitales no dan abasto con los heridos de los bombardeos

El país está totalmente paralizado, muchos huyen en pateras a través del Mar Rojo tratando de llegar a Djibouti o Somalia, en un viaje plagado de miserias y sufrimiento.

Una acción solidaria con resultados

Por todo esto, y tras muchas noches sin poder dormir pensando en algo que pudiese aliviar su sufrimiento, desde la ONG Solidarios sin fronteras hemos puesto en marcha una campaña de donaciones para poder llevar alimentos a las familias con niños hospitalizados o a aquellas que lo han perdido todo y que viven en las calles o refugiadas en cualquier edificio bombardeado o abandonado. Si no podemos entrar, si no podemos enviar alimentos ni ropa ni medicinas, buscaremos otra fórmula para aliviar un poco al menos, la situación de algunas familias.

Con nuestra gente allí hemos preparado una lista de alimentos básicos en la que se incluyen 25 kilos de harina para hacer pan, 15 kilos de arroz, 10 kilos de azúcar, aceite, espaguetis, leche en polvo, zumo en polvo, quesitos, legumbres, pasta de tajine, y si es posible, alguna caja de chocolates o caramelos, porque nunca jamás debemos olvidar que un niño merece tener ni que sea un minuto de infancia en esta guerra atroz. Cada una de las cajas tiene un precio aproximado de 47 euros + 15 euros por el saco de harina de 25 kg, que está empezando a ser el producto más codiciado, ya que su precio se está disparando.

Productos alimenticios para Yemen

En Yemen, en muchas ocasiones jugándose la vida, recogen el dinero que les enviamos y compran la comida en diversos lugares y en días diferentes para no llamar la atención. De noche preparan las cajas de comida, que están pensadas para una familia de unas cuatro personas y para un mes aproximadamente. Y, aprovechando los momentos en que las bombas no caen del cielo y les dan una pequeña tregua, organizan las cajas, las bajan a un lugar seguro y al día siguiente, si no hay demasiado peligro, las reparten con ayuda de amigos y familiares.

Hasta el momento, de los más de 6000 euros conseguidos en esta campaña, se han enviado a Yemen 4500 euros, que han permitido dar de comer a 73 familias, casi 300 personas. Nuestros compañeros en Sana’a, con un corazón que nos les cabe en el pecho, han añadido al reparto ropa que han recogido entre familiares y amigos.

Niños yemeníes han visto llegar la comida gracias a esta acción solidaria

Cómo puedes ayudar a las familias que lo necesitan en Yemen

Es muy fácil. Aquí está el enlace a la campaña donde se pueden hacer los donativos: www.migranodearena.org/es/reto/7357/emergencia-en-yemen-ayuda-urgente-a-las-familias/

Las personas que quieren dar su pequeño grano de arena sólo tienen que pinchar donde poneDONATIVO y, usando una tarjeta de crédito, donar, a partir de 1 euro, la cantidad que deseen. Además se puede solicitar el certificado fiscal para desgravar, que se recibe inmediatamente por email.
No importa cuánto dé cada persona, si no cuántos seamos los que damos. Como decía el gran Eduardo Galeano: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”

Yemen llora lágrimas de sangre. La situación es tan desesperada que el país amenaza con colapsar. Miles y miles de niños han quedado huérfanos y cientos de familias rotas para siempre. Los bombardeos de la semana pasada sobre la Old Sana’a hicieron estremecer al mundo, y aunque nunca debemos olvidar que es necesario preservar el Patrimonio Cultural, no olvidemos que el mayor patrimonio de la humanidad son los propios seres humanos.

NO PODEMOS SALVAR EL MUNDO, PERO PODEMOS SALVAR VIDAS. ¡AYÚDANOS A AYUDARLES!

Niña hospitalizada en Yemen

 

-EL BLOG DE FERNANDO GAMBOA, Lluvia sobre Yemen (08/05/2015)

Fernando Gamboa, uno de los escritores con más renombre de nuestro país hoy en día, y miembro fundador de Solidarios sin Fronteras, escribió este artículo en su blog al principio de la guerra en Yemen, un día después de estar cenando varios miembros de la ONG y recibir imágenes muy muy duras enviadas por nuestro equipo en Yemen.

Si no lo habéis leído, os lo recomendamos. Esto son las bombas de racimo americanas, que Arabia Saudí y sus aliados lanzan sobre la población yemení.

Les diré lo que no voy a hacer.

No voy a molestarme en tratar de explicar las causas subyacentes del conflicto desatado en Yemen. Son tan complejas y abarcan tantos intereses cruzados entre gobiernos, económicos, geopolíticos, religiosos e incluso dinásticos dentro de la familia real saudí, que antes de terminar el primer párrafo ya habrían dejado de leer este artículo. Y eso es algo que no quiero que pase. A cambio de ahorrarles la parrafada, créanme cuando les digo que es un asunto terriblemente complejo y que muy pocos actores en esta obra conocen realmente de qué va el argumento o quiénes son todos los personajes.

Tampoco les voy a agobiar con las cifras de víctimas de los bombardeos aéreos de la aviación de Arabia Saudí sobre la población civil y que ya superan los 1200, de los cuales más de 400 son niños (vaya, ya lo he dicho). Son solo números, para usted y para mí. Estamos tan abrumados por las cifras de muertos en Somalia, Chad, Afganistan, Gaza, Irak, Libia, Siria… que ha llegado el momento en que desconectamos el interruptor y, como medida de higiene mental, nuestro propio cerebro nos impide imaginar lo que esas cifras significan. Mil, dos mil, cinco mil, cincuenta mil muertos… qué más da. Son solo números. Como los de la lotería.

Lo oímos, quizá a lo sumo alzamos una ceja y seguimos a lo nuestro, porque si nos detuviésemos a pensar en que cada uno de esos muertos civiles era una señora que regresaba a casa de hacer la compra en el mercado, un abuelo que leía un libro en su cuarto a la luz de un quinqué, o un niño que jugaba a la pelota frente a su casa, nos volveríamos locos.

Pero hagamos una excepción, y por una vez imaginemos la escena. Vamos, le tomará menos de dos minutos y le aseguro que vale la pena. ¿Me concede esos dos minutos? Bien. Vamos allá.

Imagine por un momento al niño que antes mencionaba.

Vamos a llamarle Rashid, aunque visto de lejos es solo un niño que juega a la pelota con sus amigos y bien podría llamarse Pedro, o Michael. Pues bien, Rashid lleva una camiseta de su equipo de fútbol preferido y está jugando a penaltis con Alí y Farid, sus dos mejores amigos del barrio de Habra. La portería se hace pequeña frente a los larguísimos brazos de Alí, que a pesar de tener solo trece años roza ambos postes con la yema de los dedos cuando se estira.

Rashid contempla ceñudo las interminables extremidades de Alí, buscando el hueco por donde introducir la pelota. Mira de reojo a Farid, que con una sonrisa socarrona espera que falle para así ser él el próximo en lanzar. Luego da dos pasos atrás para tomar impulso y se planta con las piernas abiertas frente a la vieja y descosida pelota, como ha visto hacer por televisión a su jugador favorito.

El sol de medio día cae a plomo sobre la calle polvorienta y una gota de sudor resbala por la frente de Rashid, que respira hondo y se dispone a lanzar. Farid se impacienta y le exige que chute de una vez, que su madre le va a llamar para comer en cualquier momento. Alí sonríe bajo la portería y le hace un gesto desafiante a Rashid.

Y eso es todo lo que necesita el pequeño para encabritarse, pues haciendo honor a su nombre, que significa valiente Rashid no se arruga ante nada, ni siquiera ante Alí y sus inacabables brazos. De modo que entrecerrando los ojos, inclina hacia adelante el cuerpo para tomar impulso y de una zancada se planta ante la pelota y la impacta con todas sus fuerzas, en dirección a la escuadra derecha de la portería.

Unos pocos segundos antes, un piloto de un avión de la fuerza aérea de Arabia Saudí —que, casualmente, también se llama Rashid— y que sobrevuela la ciudad de Sanaa, capital de Yemen, a dieciocho mil pies de altura y cuatrocientos nudos, ha pulsado un botón rojo en su palanca de mando y al hacerlo, una de las abrazaderas del ala izquierda se ha abierto dejando caer una bomba de racimo BLU-108 de la empresa Textron Defense Systems. Un arma prohibida por convenciones internacionales, que tiene la peculiaridad de, a pocos metros del suelo, ser capaz abrirse como una piñata y lanzar en todas direcciones una multitud de proyectiles del tamaño de discos de hockey cargados de metralla y explosivo. Un arma diseñada para matar en un gran área sin necesidad de apuntar.

Para el piloto saudí, Sanaa es poco más que un lejano batiburrillo de casas de adobe y ladrillo, y sabe que para cuando la bomba llegue al suelo pocos segundos más tarde, él ya estará a muy lejos, así que ni se molesta en esperar a ver la explosión que habrá a seis kilómetros bajo sus pies.

Mientras tanto, la BLU-108, una maravilla tecnológica ideada por un inteligente y sensible ingeniero tejano amante de los perros, que en ese momento arropa a su hija en su casa a las afueras de Austin, ejecuta una graciosa trayectoria balística y guiada por un complejo sistema de sensores y alerones, enfila un pequeño descampado de tierra del barrio de Habra.

Alertado por un lejano silbido, Farid mira al cielo y ve la estela del F-16 que se aleja, perdiéndose justo el instante en que Alí roza con los dedos el balón que finalmente acaba colándose justo por la escuadra y Rashid alza los brazos gritando de alegría, seguro de que acaba de que acaba de meter el mejor penalti de la historia del fútbol.

Rashid se vuelve hacia Farid esgrimiendo una enorme sonrisa, pero ve a su amigo mirando hacia arriba y, extrañado, le imita. Entonces descubre un inexplicable objeto ovalado justo sobre su cabeza que, en ese preciso momento, estalla en el aire transformándose en una miríada de diminutos puntos metálicos que repentinamente ocupan el cielo como un enjambre.

Rashid aún contempla boquiabierto de asombro el increíble fenómeno, cuando las pequeñas bombas de fragmentación de 945g cada una se precipitan sobre él como afiladas gotas de lluvia y, una tras otra, comienzan a explotar.

Fernando Gamboa