CICLONES

Una breve introducción…

Socotra es desconocida. Socotra está aislada y no sale en las revistas de viaje ni en las guias. Socotra pertenece a Yemen, pero es apenas una mancha en el mar de Arabia que sólo unos pocos tenemos el enorme gusto de haber visto en persona. Otros pocos la han soñado a través de imágenes o del libro de Jordi Esteva “Socotra, la isla de los genios”, pero la realidad es que si tu preguntas a alguien ¿sabes algo de Socotra?, la mayoría responderán ¿de qué?

Por eso cuando los 2 ciclones la arrasaron en noviembre de 2015, en Solidarios sin Fronteras, no podíamos dejar de intentar lo que de entrada parecía casi imposible: ayudar a reconstruir esa isla maravillosa.

Contactamos con el fotógrafo naturalista Oriol Alamany y el escritor Jordi Esteva, y decidimos lanzarnos a hacer lo increible, lo inverosimil, lo inimaginable: conseguir dinero para reconstruir casas en un lugar que el 99% de la  población mundial, no conoce… Era como pedir ayuda para un planeta desconocido, o para salvar una especie de animal que nadie ha visto… Pero en Solidarios sin fronteras estamos acostumbrados a los proyectos difíciles, así que dijimos, VAMOS ALLÁ!

Los ciclones

En noviembre de 2015, 2 ciclones, el Chapala y el Megh, se formaron en el Mar Arábigo, en las costas de Omán, e impactaron en las costas de Yemen y la isla de Socotra situada frente al Golfo de Adén. No se tenía constancia de un fenómeno igual en la zona desde 1945, y según los registros del Centro Nacional de Meteorología, Chapala fue el más potente que se haya registrado en el mar Arábigo hasta ahora.

Ambos arrasaron y devastaron la maravillosa y única isla de Socotra, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que vio como en pocos días, su paraíso natural protegido era destruido y severas inundaciones se llevaban a su paso vidas humanas, casas, ganado, y flora y fauna única en el mundo.

El huracán Chapala llegó a la isla de Socotra la tarde-noche del 2 al 3 de noviembre, y aprovechándose de las temperaturas más cálidas jamás registradas en el Mar Arábigo en esa época del año, se intensificó hasta convertirse en un ciclón de categoría 4 con vientos de 249.5 km por hora. A la gente de Socotra, el Chapala les tomó por sorpresa, pero lo peor aún estaba por llegar, porque apenas 6 días después, el 8 de noviembre, y sin tiempo apenas para que los socotris intentaran recuperar la normalidad de sus vidas, un 2o huracán, el Megh, llegaba a las mismas costas convertido en un ciclón de categoría 3, y acababa de devastar la zona y específicamente, la isla.

Los socotris jamás habían vivido nada igual.

En una isla de apenas 40.000 habitantes, donde la mayoría viven de la ganadería y de la pesca, en casas de piedras y cemento o directamente en cuevas en las montañas, sin apenas electricidad ni conexión con el resto del mundo, los dos ciclones vinieron a empeorar aún más la situación de aislamiento y falta de suministros que la isla sufre desde el 26 de marzo del 2015, cuando la guerra en Yemen comenzó.

Socotra, que aún estando muy distante de las costas de Yemen (más cercana a Somalia que a él) pertenece a ese país, depende en un 90% de los alimentos y productos externos que principalmente llegan desde Sana’a, la capital yemení, pero desde el inicio de la guerra la isla quedó sin acceso, sin llegada de los aviones semanales que traían los alimentos, sin carburante, sin gas para cocinar, sin turismo y sin entrada de dinero. Y los 2 ciclones seguidos, dejaron a la población en una situación de necesidad aún mayor.

Varias personas murieron y algunas desaparecieron con sus barcas en el mar, miles de casas se derrumbaron o fueron severamente dañadas por los vientos y las inundaciones, se perdieron muchas cabras y animales de granja (base del sustento yemení), se destruyeron muchísimas barcas y la pesca se retiró durante semanas de la costa, y el ecosistema único de la isla se vio seriamente afectado, con árboles arrancados de raíz, corales destruidos, miles de peces y estrellas de mar muertos en las playas, y caos por todas partes.

La única carretera de la isla también quedó intransitable, y los cientos de caminos que recorren la isla desaparecieron arrastrados por las inmensas lluvias e hicieron que la población que vive en zonas más remotas de montaña, quedase absolutamente incomunicada. 14.000 personas en la isla perdieron su hogar.

El paraíso se había convertido en infierno en apenas una semana, y los socotris, una población desconocida para la mayoría del mundo, necesitaban urgentemente que el mundo les tendiese una mano.

ELTIEMPO.ES

Mengh avanza hacia el oeste por el Mar Arábigo; Imagen del VIIRS de la NOAA, 4 noviembre de 2015 (imagen extraída de eltiempo.es)

Predicción de la trayectoria del ciclón tropical Megh. Joint Typhoon Center (imagen extraída de eltiempo.es)

huracans

Las imágenes que mostramos a continuación son el resultado de la devastación después de las catástrofes metereológicas Chapala y Megh:

devastació