DESNUTRICIÓN

¿POR QUÉ?

Desnutrición Yemen

La mortalidad infantil en Yemen, especialmente la de los menores de 5 años, es de las mayores del mundo.

  • Por cada 1000 nacidos vivos la tasa de mortalidad es del 43%, y el 55% muere antes de los 5 años.
  • 1 de cada 5 niñ@s menor de 5 años sufre desnutrición grave (más de 2,2 millones de niños en total) y casi 500.000 sufren el nivel agudo más grave.
  • Un 30% de los niños y niñas ya nacen con peso bajo o muy bajo porque un cuarto de millón de embarazadas están desnutridas.
  • La desnutrición conlleva que casi un tercio de los niñ@s de dos a cinco años tengan retraso cognitivo grave y retraso de desarrollo físico.
  • En el año 2020 los casos de malnutrición aguda grave en menores de 5 años han aumentado un 15,5%.

¿POR QUÉ?

Desnutrición Yemen

La mortalidad infantil en Yemen, especialmente la de los menores de 5 años, es de las mayores del mundo.

  • Por cada 1000 nacidos vivos la tasa de mortalidad es del 43%, y el 55% muere antes de los 5 años.
  • 1 de cada 5 niñ@s menor de 5 años sufre desnutrición grave (más de 2,2 millones de niños en total) y casi 500.000 sufren el nivel agudo más grave.
  • Un 30% de los niños y niñas ya nacen con peso bajo o muy bajo porque un cuarto de millón de embarazadas están desnutridas.
  • La desnutrición conlleva que casi un tercio de los niñ@s de dos a cinco años tengan retraso cognitivo grave y retraso de desarrollo físico.
  • En el año 2020 los casos de malnutrición aguda grave en menores de 5 años han aumentado un 15,5%.

Según el Organismo Mundial de la Salud (OMS), el tratamiento del niño con malnutrición grave se divide en tres fases:

A petición de uno de los médicos de un hospital materno infantil, muy consciente de lo que está pasando con los tratamientos ambulatorios y los alimentos especiales, Solidarios sin Fronteras compramos los sobres de alimentación especial y los alimentos que el niño debe ir incorporando, y los distribuimos a las familias en sus hogares, semanalmente, mientras dura la fase de recuperación y seguimiento (FASE 2 y FASE 3). Aproximadamente entre 2 y 6 meses.

 

El tratamiento y control ambulatorio (Fases 2 y 3) para la desnutrición grave consiste en añadir a los alimentos que ya puede consumir el niño, alimentación especial con sobres de alta proteína y energía:

  • RUTF (Ready-to-Use Therapeutic Food). Alimento terapéutico listo para el uso, para la Fase 2.
  • RUSF (Ready –to-use Suplementary Food). Suplemento alimenticio listo para el uso, para la fase 3.

 

Ambos los comercializa la empresa Plumpy’Nut, y los compra la ONU para distribuirlos a los hospitales y centros de salud como tratamiento ambulatorio que deben dar a las familias hasta la total recuperación del niño. Está prohibida su venta.

 

Pero lo que debería ser, no es siempre la realidad en Yemen, de hecho, normalmente no lo es, y en este caso, especialmente no lo es en las fases 2 y 3 de recuperación de la desnutrición.
La ONU, a través de UNICEF, su Organismo para la Infancia, es la responsable de distribuir los sobres de RUFT y de RUSF a los centros de salud, y una parte lo hace a través de organizaciones que a su vez, trabajan con contrapartes locales yemenitas, que a su vez trabajan con otras personas locales, que a su vez…etc etc etc. Con todo este proceso, y en un país tan corrupto como Yemen, la realidad es que gran cantidad de sobres de RUFT y de RUSF acaban a la venta en las pequeñas tiendas alrededor de los centros de salud o en el mercado negro. Un alimento terapéutico, que es esencial para salvar vidas y que distribuye la ONU y cuya venta está prohibida, acaba en pequeños comercios (a cambio de un porcentaje de la venta), o en manos de traficantes del mercado negro. Y las familias, que no tienen nada, se ven obligadas a comprarlos para que su hijo se recupere totalmente.
El negocio de la pobreza se llama esto.

FASE 1: Tratamiento inicial: necesariamente con ingreso en hospital o clínica, suele durar entre 5 y 7 días. La fórmula habitual es el preparado de leche terapéutica F75.
FASE 2: Rehabilitación: se administra alimentación intensiva para recuperar la mayor parte del peso perdido, y se usa especialmente el preparado de leche terapéutica F100 y, en mayores de 2 años, algunos alimentos sólidos. Puede durar hasta 3 semanas desde el ingreso, y en ocasiones puede completarse en casa con tratamiento ambulatorio.
FASE 3: Seguimiento: después del alta hospitalaria, se establece el control ambulatorio para prevenir las recaídas y garantizar el desarrollo del niño.

 

Proyecto desnutrición
Según el Organismo Mundial de la Salud (OMS), el tratamiento del niño con malnutrición grave se divide en tres fases: • FASE 1: Tratamiento inicial: necesariamente requiere ingreso en un hospital o en una clínica y suele durar entre 5 y 7 días. La fórmula habitual el preparado de leche terapéutica F75. • FASE 2: Rehabilitación: En esta fase se administra alimentación intensiva para recuperar la mayor parte del peso perdido, y se usa especialmente el preparado de leche trapéutica F100 pero también algunos alimentos sólidos en niños mayores de 2 años. Esta fase puede durar hasta 3 semanas desde el ingreso, y en ocasiones puede iniciarse en el hospital y completarse en casa con tratamiento ambultatorio. • FASE 3. Seguimiento: después del alta, se establece un control ambulatorio del niño y de su familia para prevenir las recaídas y garantizar el desarrollo del niño. El tratamiento y control ambulatorio (Fases 2 y 3) para la desnutrición grave consiste en añadir a los alimentos que ya puede consumir el niño, alimentación especial con sobres de alta proteína y energía: • RUTF (Ready-to-Use Therapeutic Food / Alimento terapeútico listo para el uso, para la Fase 2 • RUSF (Ready –to-use Suplementary Food / Suplemento alimenticio listo para el uso, para la fase 3 Ambos tipos de sobres los comercializa la empresa Plampy Nut, y los compra la ONU para distribuirlos a los hospitales y centros de salud, para que los den, como tratamiento ambulatorio, a las familias de sus zonas respectivas semanalmente , hasta la total recuperación del niño. Está prohibida su venta. Pero lo que debería ser, no es siempre la realidad en Yemen, de hecho, normalmente no lo es, y en este caso, especialmente no lo es en las fases 2 y 3 de recuperación de la desnutrición. La ONU no da directamente a los hospitales y centros de salud los sobres de RUFT y de RUSF, sino que, a través de su organismos para la Infancia, UNICEF, lo distribuye inicialmente a organizaciones conveniadas (en general, las grandes ONG’s que todos conocemos). A su vez, estas ONG trabajan con contrapartes locales yemenitas, que a su vez trabajan con otras personas locales, que a su vez…etc etc etc. Al final, lo que aquí conocemos como visitadores médicos son los que deberían llevar estos sobres de alimentación especial a los hospitales, y aunque en algunos casos se hace, la realidad es que en todo este proceso, y en un país tan corrupto como Yemen, los sobres de RUFT y de RUSF acaban a la venta en las pequeñas tiendas alrededor de los centros de salud o en el mercado negro.Un alimento terapéutico, que es esencial para salvar vidas y que distribuye la ONU y está prohibida su venta, acaba en pequeños comercios (entendemos que se los ofrecen a cambio de un porcentaje de la venta), o en manos de traficantes del mercado negro. Y las familias, que no tienen nada, se ven obligadas a comprarlos para que su hijo se recupere totalmente. El negocio de la pobreza, se llama esto.

FASE 1: Tratamiento inicial: necesariamente con ingreso en hospital o clínica, suele durar entre 5 y 7 días. La fórmula habitual es el preparado de leche terapéutica F75.
FASE 2: Rehabilitación: se administra alimentación intensiva para recuperar la mayor parte del peso perdido, y se usa especialmente el preparado de leche terapéutica F100 y, en mayores de 2 años, algunos alimentos sólidos. Puede durar hasta 3 semanas desde el ingreso, y en ocasiones puede completarse en casa con tratamiento ambulatorio.
FASE 3: Seguimiento: después del alta hospitalaria, se establece el control ambulatorio para prevenir las recaídas y garantizar el desarrollo del niño. 

A petición de uno de los médicos de un hospital materno infantil, muy consciente de lo que está pasando con los tratamientos ambulatorios y los alimentos especiales, Solidarios sin Fronteras compramos los sobres de alimentación especial y los alimentos que el niño debe ir incorporando, y los distribuimos a las familias en sus hogares, semanalmente, mientras dura la fase de recuperación y seguimiento (FASE 2 y FASE 3). Aproximadamente entre 2 y 6 meses.

El tratamiento y control ambulatorio (Fases 2 y 3) para la desnutrición grave consiste en añadir a los alimentos que ya puede consumir el niño, alimentación especial con sobres de alta proteína y energía:

  • RUTF (Ready-to-Use Therapeutic Food). Alimento terapéutico listo para el uso, para la Fase 2.
  • RUSF (Ready –to-use Suplementary Food). Suplemento alimenticio listo para el uso, para la fase 3.

Ambos los comercializa la empresa Plumpy’Nut, y los compra la ONU para distribuirlos a los hospitales y centros de salud como tratamiento ambulatorio que deben dar a las familias hasta la total recuperación del niño. Está prohibida su venta. 

Proyecto desnutrición

Pero lo que debería ser, no es siempre la realidad en Yemen, de hecho, normalmente no lo es, y en este caso, especialmente no lo es en las fases 2 y 3 de recuperación de la desnutrición.
La ONU, a través de UNICEF, su Organismo para la Infancia, es la responsable de distribuir los sobres de RUFT y de RUSF a los centros de salud, y una parte lo hace a través de organizaciones que a su vez, trabajan con contrapartes locales yemenitas, que a su vez trabajan con otras personas locales, que a su vez…etc etc etc. Con todo este proceso, y en un país tan corrupto como Yemen, la realidad es que gran cantidad de sobres de RUFT y de RUSF acaban a la venta en las pequeñas tiendas alrededor de los centros de salud o en el mercado negro. Un alimento terapéutico, que es esencial para salvar vidas y que distribuye la ONU y cuya venta está prohibida, acaba en pequeños comercios (a cambio de un porcentaje de la venta), o en manos de traficantes del mercado negro. Y las familias, que no tienen nada, se ven obligadas a comprarlos para que su hijo se recupere totalmente.
El negocio de la pobreza se llama esto.

Según el Organismo Mundial de la Salud (OMS), el tratamiento del niño con malnutrición grave se divide en tres fases: • FASE 1: Tratamiento inicial: necesariamente requiere ingreso en un hospital o en una clínica y suele durar entre 5 y 7 días. La fórmula habitual el preparado de leche terapéutica F75. • FASE 2: Rehabilitación: En esta fase se administra alimentación intensiva para recuperar la mayor parte del peso perdido, y se usa especialmente el preparado de leche trapéutica F100 pero también algunos alimentos sólidos en niños mayores de 2 años. Esta fase puede durar hasta 3 semanas desde el ingreso, y en ocasiones puede iniciarse en el hospital y completarse en casa con tratamiento ambultatorio. • FASE 3. Seguimiento: después del alta, se establece un control ambulatorio del niño y de su familia para prevenir las recaídas y garantizar el desarrollo del niño. El tratamiento y control ambulatorio (Fases 2 y 3) para la desnutrición grave consiste en añadir a los alimentos que ya puede consumir el niño, alimentación especial con sobres de alta proteína y energía: • RUTF (Ready-to-Use Therapeutic Food / Alimento terapeútico listo para el uso, para la Fase 2 • RUSF (Ready –to-use Suplementary Food / Suplemento alimenticio listo para el uso, para la fase 3 Ambos tipos de sobres los comercializa la empresa Plampy Nut, y los compra la ONU para distribuirlos a los hospitales y centros de salud, para que los den, como tratamiento ambulatorio, a las familias de sus zonas respectivas semanalmente , hasta la total recuperación del niño. Está prohibida su venta. Pero lo que debería ser, no es siempre la realidad en Yemen, de hecho, normalmente no lo es, y en este caso, especialmente no lo es en las fases 2 y 3 de recuperación de la desnutrición. La ONU no da directamente a los hospitales y centros de salud los sobres de RUFT y de RUSF, sino que, a través de su organismos para la Infancia, UNICEF, lo distribuye inicialmente a organizaciones conveniadas (en general, las grandes ONG’s que todos conocemos). A su vez, estas ONG trabajan con contrapartes locales yemenitas, que a su vez trabajan con otras personas locales, que a su vez…etc etc etc. Al final, lo que aquí conocemos como visitadores médicos son los que deberían llevar estos sobres de alimentación especial a los hospitales, y aunque en algunos casos se hace, la realidad es que en todo este proceso, y en un país tan corrupto como Yemen, los sobres de RUFT y de RUSF acaban a la venta en las pequeñas tiendas alrededor de los centros de salud o en el mercado negro.Un alimento terapéutico, que es esencial para salvar vidas y que distribuye la ONU y está prohibida su venta, acaba en pequeños comercios (entendemos que se los ofrecen a cambio de un porcentaje de la venta), o en manos de traficantes del mercado negro. Y las familias, que no tienen nada, se ven obligadas a comprarlos para que su hijo se recupere totalmente. El negocio de la pobreza, se llama esto.

¿QUÉ HACEMOS?

Sin tratamiento, la probabilidad de morir es altísima, pero acudir a un hospital no siempre es posible para las familias, que no tienen dinero para el desplazamiento.

En caso que logren llevar al niño o la niña, a las pocas semanas empiezan a recuperarse, pero por falta de dinero, en muchos casos se ven obligados a llevarse al niño a casa antes de que esté totalmente recuperado, por lo que a las pocas semanas vuelven a encontrarse en el mismo estado grave de desnutrición que cuando ingresaron en el hospital. 

Esto se agrava porque hay muy pocos hospitales en funcionamiento en Yemen (el 50% no funcionan), el número de niños que necesita hospitalización es muy elevado, y hay muy pocos medios, así que en ocasiones es el hospital el que da el alta antes de su total recuperación para continuar un tratamiento ambulatorio en casa.

Tanto si la familia se lo lleva, como si el hospital decide que siga el tratamiento de forma ambulatoria, ambas son MALAS IDEAS en Yemen.
Si estos niños han llegado a una situación de desnutrición tan grave, cercana a la muerte, es porque sus familias no tienen nada para darles de comer y no disponen del dinero para desplazarse a los centros de salud que deben proporcionar esos tratamientos posthospitalarios, o directamente, no hay ningún centro de salud en su zona. MENOS AÚN disponen del dinero para comprar los sobres de RUFT y de RUST en las tiendas o en el mercado negro.

A petición de un médico de un hospital materno infantil, en Solidarios sin Fronteras decidimos comprar los sobres de alimentación especial y los alimentos que el niño debe ir incorporando, y distribuirlos semanalmente a las familias en sus hogares mientras dura la fase de recuperación y seguimiento, aproximadamente entre 2 y 6 meses. De esta manera, las famílias no deben pagar por ellos ni verse obligadas a dejar el tratamiento del niño a la mitad.

 

desnutrición aguda en Yemen
Proyecto desnutrición infantil en Yemen

¿QUÉ HACEMOS?

Sin tratamiento, la probabilidad de morir es altísima, pero acudir a un hospital no siempre es posible para las familias, que no tienen dinero para el desplazamiento.

En caso que logren llevar al niño o la niña, a las pocas semanas empiezan a recuperarse, pero por falta de dinero, en muchos casos se ven obligados a llevarse al niño a casa antes de que esté totalmente recuperado, por lo que a las pocas semanas vuelven a encontrarse en el mismo estado grave de desnutrición que cuando ingresaron en el hospital. 

Proyecto Desnutrición

Esto se agrava porque hay muy pocos hospitales en funcionamiento en Yemen (el 50% no funcionan), el número de niños que necesita hospitalización es muy elevado, y hay muy pocos medios, así que en ocasiones es el hospital el que da el alta antes de su total recuperación para continuar un tratamiento ambulatorio en casa.

Tanto si la familia se lo lleva, como si el hospital decide que siga el tratamiento de forma ambulatoria, ambas son MALAS IDEAS en Yemen.
Si estos niños han llegado a una situación de desnutrición tan grave, cercana a la muerte, es porque sus familias no tienen nada para darles de comer y no disponen del dinero para desplazarse a los centros de salud que deben proporcionar esos tratamientos posthospitalarios, o directamente, no hay ningún centro de salud en su zona. MENOS AÚN disponen del dinero para comprar los sobres de RUFT y de RUST en las tiendas o en el mercado negro.

A petición de un médico de un hospital materno infantil, en Solidarios sin Fronteras decidimos comprar los sobres de alimentación especial y los alimentos que el niño debe ir incorporando, y distribuirlos semanalmente a las familias en sus hogares mientras dura la fase de recuperación y seguimiento, aproximadamente entre 2 y 6 meses. De esta manera, las famílias no deben pagar por ellos ni verse obligadas a dejar el tratamiento del niño a la mitad.

 

desnutrición aguda en Yemen

¿CÓMO LO HACEMOS?

  • Cada niño dispone de una pauta elaborada por el médico en el momento en el que sale del hospital, en el que consta el peso, medida del brazo y otros datos, i la pauta de alimentación que debe seguir, tanto con RUFT o RUSF, como los alimentos que debe ir incorporando.

 

  • Cada semana hasta el alta definitiva que dará el doctor, nuestro pequeño equipo al que se incorpora Bushra, compañera de Faten, se desplaza hasta las casas de los niños del proyecto con los sobres y alimentos necesarios.

 

  • En la primera visita/reunión con la madre, se establecen las pautas del programa y se explica algo muy importante: cada semana debe entregarnos los sobres vacíos de la semana anterior (para asegurarnos que no los han vendido o cambiado en el mercado negro) y Bushra se encargará de pesar al niño y medirlo.

 

  • También informamos a la madre que recibirán 1 de nuestros packs mensuales de alimentos para el resto de los miembros de la familia (para que los otros niños no enfermen igual, y para evitar que puedan comer los sobres terapéuticos que son de agradable sabor a cacahuete).

 

  • Como el riesgo máximo de recaídas sucede poco después del alta hospitalaria, el médico visitará al niño junto con nuestro equipo la primera semana, a las 2 semanas, al mes, a los 3 meses y a los 6 meses, hasta el alta del programa.

 

¿CÓMO LO HACEMOS?

  • Cada niño dispone de una pauta elaborada por el médico en el momento en el que sale del hospital, en el que consta el peso, medida del brazo y otros datos, i la pauta de alimentación que debe seguir, tanto con RUFT o RUSF, como los alimentos que debe ir incorporando.
  • Cada semana hasta el alta definitiva que dará el doctor, nuestro pequeño equipo al que se incorpora Bushra, compañera de Faten, se desplaza hasta las casas de los niños del proyecto con los sobres y alimentos necesarios.
  • En la primera visita/reunión con la madre, se establecen las pautas del programa y se explica algo muy importante: cada semana debe entregarnos los sobres vacíos de la semana anterior (para asegurarnos que no los han vendido o cambiado en el mercado negro) y Bushra se encargará de pesar al niño y medirlo.
  • También informamos a la madre que recibirán 1 de nuestros packs mensuales de alimentos para el resto de los miembros de la familia (para que los otros niños no enfermen igual, y para evitar que puedan comer los sobres terapéuticos que son de agradable sabor a cacahuete).
  • Como el riesgo máximo de recaídas sucede poco después del alta hospitalaria, el médico visitará al niño junto con nuestro equipo la primera semana, a las 2 semanas, al mes, a los 3 meses y a los 6 meses, hasta el alta del programa.

 

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